25/08/2020
Observo y contemplo su naturaleza. Los árboles florecen así como las flores, se acerca la primavera. Bendita primavera.
La pequeña esperanza que camina entre el campo y susurra que todo estará bien, que viene tomada de la mano con la Fe. Ese granito de fe que nos hace confiar más en nuestro creador y nos hace sentir confiados. Que aunque el camino ha sido difícil, con mucho barro, mucha lluvia y cielos oscuros, Él sigue ahí.
El camino ha sido difícil, sí, pero ha hecho aumentar nuestra fe. Mucha lluvia, sí, pero el campo esta húmedo y está floreciendo. Cielos oscuros, sí,, pero mi confianza siempre ha estado en Él, y ahora de a poco el cielo ha mostrado rayos de luz.
No puedo negar que el miedo y la incertidumbre aún siguen ahí y que muchas veces caminan conmigo, pero recuerdo que aunque ande en valles tenebrosos donde el camino sea incierto Él siempre estará ahí y caminara conmigo.
Aún queda mucho que recorrer, lagrimas que llorar y muchas sonrisas que dar, pero sé que en cada momento el cuidara de mí. Porque si el cuida de las aves y ellas vuelan confiadas, cuanto nuestro Padre cuidara de mí. Mi maestro es el único en entregar amor incondicional, un amor ágape. Mi Rabí es un amante.