Iglesia Comunidad Cristiana Reformada de Maipú

Iglesia Comunidad Cristiana Reformada de Maipú Un lugar para agradecer a Dios por sus misericordias y alabar Su Nombre. Aprendemos más de Él aplicando Su consejo en nuestras vidas.

Te invitamos. Los Héroes 937, Maipú.
24/04/2026

Te invitamos. Los Héroes 937, Maipú.

Cada último domingo del mes conmemoramos y experimentamos la comunión real y espiritual de Cristo. " El que come mi carn...
23/03/2026

Cada último domingo del mes conmemoramos y experimentamos la comunión real y espiritual de Cristo. " El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él" Jn.6:53

Seminario Teológico Reformado John Knox. Matrículas 2026 abiertas.+56944791201 - +584123843578
03/02/2026

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Un año que se va.Se va un año y comienza otro. Así, sin grandes ceremonias para el alma, como pasa la vida misma. Y al m...
31/12/2025

Un año que se va.

Se va un año y comienza otro. Así, sin grandes ceremonias para el alma, como pasa la vida misma. Y al mirarlo con honestidad, uno se da cuenta de algo sencillo y profundo al mismo tiempo, no hay lugar lejano, salvo aquel al que no queremos ir. No es la distancia la que pesa, muchas veces es la resistencia del corazón o, en algunos casos, las circunstancias.

Este año que se va nos llevó por caminos que no elegimos del todo. Hubo días luminosos y otros que parecían no terminar nunca. Momentos en que la fe fue un refugio, y otros en que apenas fue un susurro. Pero incluso ahí, cuando todo parecía frágil, el Señor estuvo. No siempre como esperábamos, no siempre como queríamos, pero siempre fiel. A veces en silencio, a veces sosteniéndonos cuando ya no teníamos fuerzas para sostenernos solos.

Muchos llegamos hasta aquí cansados. Con cargas que nadie ve, con oraciones que aún no tienen respuesta, con preguntas que siguen abiertas. Y aun así, aquí estamos. No por mérito propio, sino por pura gracia. Porque Dios no nos soltó cuando nosotros mismos estuvimos a punto de soltarnos.

El año que comienza no es una página en blanco ingenua. Trae en si las mismas fragilidades, los mismos temores, las mismas luchas. Pero también trae algo nuevo, la misericordia del Señor, que no se agotó ayer y no se agotará mañana. Él sigue caminando con nosotros, no desde lejos, sino en medio de nuestra historia diaria, real, a veces un poco desordenada, pero Él nunca falla.

Por eso, al cruzar esta puerta del viejo al nuevo año, no es necesario hacer promesas grandilocuentes. Hagamos compromisos sencillos, verdaderos, posibles y de corazón, un corazón tratado en el amor del sacrificio de Cristo.

Así qué:
*Primero*, comprometámonos a caminar con Dios aun cuando no lo sintamos cerca. A confiar en su fidelidad más que en nuestras emociones, pues cambian.

*Segundo*, comprometámonos a no caminar solos. A mirarnos con más misericordia, a acompañarnos en la carga, a ser iglesia no solo los domingos, sino en la vida.

Y *tercero*, comprometámonos a vivir con esperanza, no como una ilusión frágil, sino como una certeza anclada en Cristo. Pase lo que pase, Él sigue siendo Señor, y eso lo cambia todo.

Que si el nuevo año nos encuentre cansados quizá, pero no vencidos. Frágiles, pero sostenidos. Con cicatrices, sí, pero también con fe. El Señor sigue siendo nuestro refugio, nuestro amparo y nuestra fortaleza, y con Él, ningún camino es verdaderamente lejano.

Medita en esto, y que tengas un muy bendecido año nuevo.

Con amor en Cristo,

Pr. Mauricio Ponce
+56963712990

La Navidad, cuando la miramos a través de los ojos de Lucas en esos primeros diez versículos del capítulo 2, se siente m...
24/12/2025

La Navidad, cuando la miramos a través de los ojos de Lucas en esos primeros diez versículos del capítulo 2, se siente menos como una postal perfecta y más como una historia de fragilidad y providencia.

Imagínate el escenario, no hay luces de colores ni banquetes. Lo que hay es un decreto imperial, un censo que obliga a una mujer a punto de dar a luz a viajar kilómetros por caminos difíciles y polvorientos. Para nosotros hoy, la Natividad es el recordatorio de que Dios no eligió las "condiciones ideales" para entrar en nuestra historia. Eligió lo cotidiano, lo incómodo y hasta lo burocrático.

Lo primero que salta a la vista es esa frase: "y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón" (Lucas 2:7). Es impresionante pensar que el Creador del universo comenzó su vida terrenal experimentando el rechazo o, peor aún, la indiferencia, la carencia, la dificultad.

Para ti y para mí, esto significa que la Navidad es la fiesta de la cercanía. Dios no nos envió un manual de instrucciones desde el cielo; se metió en el barro con nosotros. Como bien dice Juan 1:14: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros". La Natividad nos dice que no hay rincón de nuestra humanidad —por muy "pesebre" o descuidado que parezca— que Dios no esté dispuesto a visitar.

Luego están los pastores. Gente común, de trabajo rudo, extremadamente esforzados, que estaba en lo suyo cuando de pronto el cielo se rompe. El mensaje del ángel es el corazón de lo que la Navidad debe ser para nuestra alma,
"No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo" (Lucas 2:10).

Fíjate que lo primero que Dios necesita decirnos cuando se acerca es "No temas". La Navidad es el antídoto contra ese miedo existencial que todos cargamos por el miedo a estar solos, a no ser suficientes o al futuro incierto. Es el anuncio de que el "gran gozo" no depende de que nuestras circunstancias sean perfectas, sino de que el Salvador ya llegó. Cristo ha nacido.

Para nosotros, la Natividad es entender que Dios trabaja en lo pequeño. Mientras el mundo estaba pendiente de César Augusto y su gran censo (el poder político y visible), Dios estaba en un establo en Belén (el poder del amor y lo invisible).

Es una invitación a bajar el ritmo. A entender que, así como María "guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón" (Lucas 2:19), nosotros también necesitamos hacer una pausa en medio del ruido decembrino para reconocer que la esperanza no es una idea, es una persona.

Es la seguridad de que, si Dios pudo usar un censo romano y un pesebre prestado para cumplir su promesa, puede usar cualquier detalle de tu vida —incluso los que parecen errores o retrasos— para manifestar su gracia. Como dice Isaías 9:6, se nos ha dado un niño, pero ese niño es nuestro "Admirable, Consejero, Dios Fuerte".

Al final, la Navidad es simplemente Dios diciendo: "Aquí estoy, a tu lado, en lo más humano de tu vida".

Y así, con confianza y esperanza, podemos decir unos a otros "Felíz Navidad!"

Con amor en Cristo,

Pr. Mauricio Ponce

Cuando el Fin de Año Pesa Más que la Alegría.A medida que el calendario se agota y las luces de la ciudad comienzan a pa...
23/12/2025

Cuando el Fin de Año Pesa Más que la Alegría.

A medida que el calendario se agota y las luces de la ciudad comienzan a parpadear con esa insistencia festiva, muchos de nosotros sentimos que el aire se vuelve un poco más denso. Nos han vendido la idea de que diciembre es el mes de la "alegría obligatoria", pero lo cierto es que, para quien está lidiando con el alma cansada, este tiempo se siente más como un torbellino que como un remanso de paz.

Como quien observa el diseño de un tejido desde el revés —donde solo se ven nudos y desorden—, quizás hoy solo alcances a ver lo que falta. Tal vez te toca mirar una silla vacía que todavía grita el nombre de alguien que ya no está. O quizás tu duelo no es por una persona, sino por una versión de tu vida que se rompió o ese proyecto que no sobrevivió, el diagnóstico médico que cambió tus planes de la noche a la mañana, o esa estabilidad que se esfumó, dejándote en un hogar que hoy se siente extraño.

Incluso, hay una tristeza silenciosa, una especie de "tristeza colectiva" callada que nos envuelve a todos. Y lo primero que quiero decirte, con la honestidad de quien también camina por el valle, es esto, no lo estás haciendo mal. Sentir el peso del mundo no es una falta de fe, ni una debilidad espiritual; es, simplemente, el testimonio de tu humanidad en un mundo que gime por redención. No eres una máquina de producción; eres un ser creado para la comunión, y es natural que el alma duela cuando esa comunión se ve interrumpida.

Pero aquí es donde la realidad de la Gracia interviene para sostenernos. Como cristianos, sabemos que no estamos a merced del azar ni de un destino cruel. Dios no es un espectador lejano de tu crisis; Él es el autor que escribe incluso en los renglones que nosotros vemos torcidos. El fin de año no es solo el cierre de un ciclo de pérdidas, es el recordatorio de que somos sostenidos por una Providencia que no se cansa con nosotros.

Aunque hoy te sientas como en un naufragio, recuerda que la barca no se hunde porque el soberano de los vientos está a bordo. Tu transformación no se ha detenido por causa del dolor; de hecho, a menudo el desierto es el lugar donde Dios trabaja con mayor precisión quirúrgica en nuestro carácter.

Quisiera darte ánimo porque no estás solo en este camino de cambios físicos, mentales y espirituales. Estamos juntos en esto, descansando en la promesa de que Aquel que comenzó la buena obra en ti, no la dejará a medias por causa de una temporada difícil. Mañana el sol volverá a salir, y con él, nuevas misericordias te estarán esperando en la puerta. Levanta la mirada: tu historia no termina en este capítulo de sombras, termina en la luz de una eternidad donde cada lágrima será limpiada por el amor del Padre.

Descansa en Cristo y alábale en medio de todo y tu perspectiva será diferente.

Con cariño y aprecio,

Pr. Mauricio Ponce

Medita en estos pasajes:
- Salmo 34:18 – "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu."
- Mateo 11:28 – "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
- Lamentaciones 3:22-23 – "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
- Juan 16:33 – "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
- Salmo 147:3 – "Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas."
- Romanos 8:18 – "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse."
- 2 Corintios 1:3-4 – "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones."
- Isaías 41:10 – "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
- Apocalipsis 21:4 – "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."
- Salmo 46:1 – "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."

Lucas 2:1-20. Maravilloso texto que vimos hoy en el sermón de la  mañana. Te estamos esperando, qué te impide venir? 🫂
21/12/2025

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Los Héroes 937, Maipú. Te esperamos.
21/12/2025

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