10/07/2022
Título: Instrucción a la familia.
Lección: Tito 2:1-10
Texto: 1 Pedro 5:5
Domingo 10 de Julio 2022
INTRODUCCIÓN: El daño que estaban ocasionando los falsos maestros, totalmente desviados de la verdad del evangelio, trastornado las casas de los creyentes, necesitaba de reparación, por ello que Pablo pasa a dar directrices a Tito para que enseñase lo que está acorde con la verdadera doctrina. “Pero tu habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina” (v.1), lo contrario a lo que enseñaban estos falsos maestros. La sana enseñanza, trae salud espiritual al que la recibe, por ello es muy importante que, quien la imparta, tenga una vida transparente. La sana instrucción a los diferentes segmentos de la familia es lo que veremos en esta lección; empezando con los de más edad.
DESARROLLO: “Que los ancianos sean sobrios” (v.2a), estos son ancianos en cuanto a la edad y no al oficio de supervisor. Se les llama a ser “sobrios”, es decir, moderados y discretos en especial al comer, beber, en la forma de hablar y en sus costumbres. “Serios” (v.2b), persona mesurada, formal, reflexiva, digna de respeto. “Prudentes” (v.2c), la prudencia es la capacidad de la persona de medir las posibles consecuencias de sus actos y actuar responsablemente. “Sanos en la fe, en el amor, en la paciencia” (v.2d). Los años traen madurez, y el anciano cristiano es llamado a ser ejemplo en todo, cuanto más en estas tres virtudes que entrega la sana enseñanza: “sanos en la fe”, “sanos en el amor”, (no egocéntricos, compartiendo con los demás), “sanos en la paciencia”, para soportar o sobrellevar las diferentes circunstancias que debe enfrentar con la edad.
“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte” (v.3a), el término griego para reverente es “hieroprepeis”, que se encuentra solo aquí en todo el Nuevo Testamento y significa que deben conducirse como quienes sirven en el templo de Dios. “No calumniadoras” (v.3b), este término en griego es “diábolo”, la misma palabra para diablo, cuando una anciana (u otra persona) calumnia y chismea, entonces está haciendo el trabajo del diablo. “No esclavas del vino” (v.3c). Era común en la cultura romana y griega que las ancianas tuviesen inclinación al vino. La calumnia, el chisme y la esclavitud al vino hacen una pésima combinación para presentarse como ancianas reverentes. “Maestras del bien” (v.3c). Ellas tienen la oportunidad, basada en la experiencia, de trasmitir valores, sobre todo, a las mujeres más jóvenes. “Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos” (v.4). Una anciana ya, con años de experiencia y siendo piadosa, es su deber enseñar traspasando sus valores a mujeres jóvenes, en lo referente a la vida familiar, el hogar y la maternidad, no solo siendo sumisas con sus maridos, como escribe Pablo en otras epístolas (1 Corintios 14:34; Efesios 5:22, 24; Colosenses 3:18), pero aquí se les pide que los amen, así como también lo hagan con sus hijos. “A ser prudentes” (v.5a) o sensatas, teniendo un fino sentido de lo que es apropiado para ellas como cristianas. “Castas” (v.5b), fieles a sus maridos y decentes en su porte y vestido. “Cuidadosas de su casa” (v.5c), esto nos indica la importancia de la influencia y la actividad de la mujer en el hogar como esposa y como madre (principios que no se pueden descuidar), especialmente en los tiempos difíciles que vivimos, para estabilidad de la familia, de las relaciones conyugales y las relaciones padres e hijos. Habría que enseñar a las jóvenes a ser “buenas, sujetas a sus maridos” (v.5d). La sumisión es un tema importante en relación con el matrimonio, en Efesios 5:22-25 escribe el apóstol Pablo: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia…, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”. La sujeción es una respuesta natural a un liderazgo amoroso. Cuando un esposo ama a su esposa como Cristo amo a la iglesia entonces la sujeción es una respuesta natural de la esposa a su compañero. Cuando hay una respuesta así de su mujer, una mujer que se somete a lo establecido por el Señor, entonces “la palabra de Dios no sea blasfemada” (v.5e).
“Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes” (v.6), tanto a los ancianos (2:2), a las mujeres jóvenes (2:4-5), y a los jóvenes se les llama a ser prudentes, entre otras aseveraciones, la prudencia es la sabiduría de reflexionar para tomar decisiones de forma óptima. Ya que los jóvenes son idealistas, y a veces suelen extremar sus opiniones a favor o en contra de ideas y hechos que necesitan una mayor apreciación, se le pide a Tito, que les enseñe la prudencia o moderación, no solo con palabras sino con sus hechos, y le agrega Pablo: “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras” (v.7a). Tito tenía que ser más que en un maestro, también, tenía que ser un ejemplo, debía darse un estrecho paralelo entre la doctrina que expone y su conducta. (1 Timoteo 4:12). “En la enseñanza mostrando integridad, seriedad” (v.7b). Como adoctrinador, Tito debía hacerlo con la integridad de ser testimonio de lo que enseña (la doctrina apostólica), y, con la seriedad de alguien que comprende que habla como testigo de la verdad.
“Palabra sana e irreprochable” (v.8a). La verdadera doctrina no merece censura. Al no tener nada censurable, no se dará ocasión a los enemigos del Evangelio a hablar mal de este, “de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros” (v.8b) (1 Pedro 2:11-12), y de esta manera pueden dar crédito del poder de Jesucristo.
En los 2 últimos versículos (9 y 10) de esta lección, tenemos la exhortación que Tito ha de hacer a los siervos o esclavos. Debemos precisar que, en esos años, los esclavos eran muchos en comparación a los amos (a estos últimos les escribe Pablo en otras epístolas Efesios 6:8-9; Colosenses 4:1; Filemón 16). Aquí resume en cuatro normas la actitud que los esclavos han de adoptar frente a sus amos; dos de ellas son positivas, como lo es la sumisión, “que se sujeten a sus amos”, y la otra, “que agraden en todo”. Las otras dos son negativas, “que no sean respondones”, y “no defraudando (no robando), sino mostrándose fieles en todo", así hacen más atractiva la enseñanza de Dios nuestro Salvador.
CONCLUSIÓN: Vivimos hoy en día en medio de una sociedad donde están trastocados los valores, se le llama malo a lo bueno y a lo bueno se le llama malo. Donde todo es superficial, relativo, donde las corrientes de pensamientos están penetrando fuertemente, donde las familias cristianas se ven amenazadas por el ateísmo, como por religiones cuyo mensaje no tiene un poder transformador. Solo el mensaje del verdadero evangelio hace la diferencia, por ello debemos reforzar la enseñanza a los diferentes miembros de nuestras familias, para que la luz de Cristo siga brillando como faro en la oscuridad