26/03/2016
Diario el Mercurio 25 de Marzo 2016.
Ab**to y coherencia cristiana.
En el debate en torno a la ley de ab**to, que permite matar al embrión humano en tres casos, hemos visto varios legisladores que han votado a favor de esa ley en la Cámara de diputados y otros personajes públicos que se manifiestan a favor de dicha ley declararse cristianos. Para que alguien pueda declararse "cristiano" –sea evangélico, ortodoxo o católico–, debe creer que Dios existe, que es nuestro Creador y que el Evangelio es la Palabra de Dios dirigida al mundo.
En el Evangelio leemos que fue enviado por Dios un ángel a una virgen llamada María y que le dijo: "Concebirás en el seno y darás a luz un hijo" (Lucas 1,31). El objeto de ambos verbos es el mismo: un hijo. Al Hijo de Dios, que tomó nuestra naturaleza humana y en todo fue semejante al hombre menos en el pecado, el ángel lo llama "hijo de María" desde el momento de la concepción en su seno. Sigue narrando el Evangelio que, después de ese anuncio, la Virgen fue con prontitud a visitar a su pariente Isabel y que ésta, movida por el Espíritu Santo, la saludó diciendole: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre" y agrega: "¿De dónde a mí esto, que venga a mí la madre de mi Señor?" (Lucas 1,42-43). La Virgen no tenía aún una semana de embarazo –lo que se tardaba en ir desde Nazaret, donde fue la anunciación, hasta la región montañosa de Judea, donde vivía Isabel– y el Espíritu Santo revela a Isabel que ella es "madre". Nadie es madre sino de una persona. Desde la concepción, María tiene en su seno una Persona que comparte la naturaleza humana con todo hombre y mujer.
Un cristiano debe dejarse instruir por la Palabra de Dios, que recibe como la verdad. Según esta Palabra un ser humano en cualquier momento después de su concepción es una persona y matarlo es matar a una persona. Y esa misma Palabra de Dios, refrendada por Jesucristo, nos manda: "No matarás" (Éxodo 20,13; Mateo 19,18). Creer esto significa ser cristiano. La coherencia exige actuar en consecuencia. Aprobar la muerte de un inocente y declararse cristiano es ponerse una etiqueta falsa, es engañar a la opinión pública. Por eso los Obispos de la Iglesia Católica han exhortado a esos legisladores y personajes públicos que se declaran cristianos y aprueban el ab**to a que sean coherentes. Y lo mismo vale para todo cristiano, aunque no sea un personaje público.
+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de Los Ángeles+ Felipe Bacarreza en El Mercurio de hoy.
Ab**to y coherencia cristiana
Señor director:
En el debate en torno a la ley de ab**to, que permite matar al embrión humano en tres casos, hemos visto varios legisladores que han votado a favor de esa ley en la Cámara de diputados y otros personajes públicos que se manifiestan a favor de dicha ley declararse cristianos. Para que alguien pueda declararse "cristiano" –sea evangélico, ortodoxo o católico–, debe creer que Dios existe, que es nuestro Creador y que el Evangelio es la Palabra de Dios dirigida al mundo.
En el Evangelio leemos que fue enviado por Dios un ángel a una virgen llamada María y que le dijo: "Concebirás en el seno y darás a luz un hijo" (Lucas 1,31). El objeto de ambos verbos es el mismo: un hijo. Al Hijo de Dios, que tomó nuestra naturaleza humana y en todo fue semejante al hombre menos en el pecado, el ángel lo llama "hijo de María" desde el momento de la concepción en su seno. Sigue narrando el Evangelio que, después de ese anuncio, la Virgen fue con prontitud a visitar a su pariente Isabel y que ésta, movida por el Espíritu Santo, la saludó diciendole: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre" y agrega: "¿De dónde a mí esto, que venga a mí la madre de mi Señor?" (Lucas 1,42-43). La Virgen no tenía aún una semana de embarazo –lo que se tardaba en ir desde Nazaret, donde fue la anunciación, hasta la región montañosa de Judea, donde vivía Isabel– y el Espíritu Santo revela a Isabel que ella es "madre". Nadie es madre sino de una persona. Desde la concepción, María tiene en su seno una Persona que comparte la naturaleza humana con todo hombre y mujer.
Un cristiano debe dejarse instruir por la Palabra de Dios, que recibe como la verdad. Según esta Palabra un ser humano en cualquier momento después de su concepción es una persona y matarlo es matar a una persona. Y esa misma Palabra de Dios, refrendada por Jesucristo, nos manda: "No matarás" (Éxodo 20,13; Mateo 19,18). Creer esto significa ser cristiano. La coherencia exige actuar en consecuencia. Aprobar la muerte de un inocente y declararse cristiano es ponerse una etiqueta falsa, es engañar a la opinión pública. Por eso los Obispos de la Iglesia Católica han exhortado a esos legisladores y personajes públicos que se declaran cristianos y aprueban el ab**to a que sean coherentes. Y lo mismo vale para todo cristiano, aunque no sea un personaje público.
+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de Los Ángeles