03/04/2026
Hoy conmemoramos el día en que Cristo murió por todos nuestros pecados.
Tras una noche de traición e interrogatorios injustos, Jesús fue llevado ante las autoridades. Aunque no se halló culpa en Él, fue entregado a la voluntad de la multitud y sometido a azotes, burlas y una corona de espinas que hería su cabeza.
El camino al Gólgota fue una muestra de su inmenso sacrificio. Cargando su propia cruz y recibiendo la ayuda de Simón de Cirene, llegó al "Lugar de la Calavera" para ser crucificado entre malhechores. Sin embargo, incluso en la agonía, sus palabras fueron de perdón y esperanza, oró por sus perseguidores y prometió el paraíso a quien estaba a su lado.
A las tres de la tarde, la creación misma se estremeció. Tras clamar "Todo está cumplido", la tierra tembló y la oscuridad cubrió el mundo, llevando incluso a un centurión romano a reconocer: “Verdaderamente este era Hijo de Dios”. El día terminó en el silencio de un sepulcro nuevo, donde José de Arimatea y Nicodemo depositaron su cuerpo con respeto
Reflexionemos sobre la entrega, el perdón y la redención.
Cristó murió en aquella cruz, tus pecados hermano mio.
Gloria al Padre que envío a su hijo a morir por nosotros.
Gloria al Hijo por cumplir completamente la voluntad del Padre.
Y Gloria al Espíritu Santo, que nos revela el real significado de la muerte de Nuestro Señor Jesucristo.