03/04/2026
En la noche en que el amor se hizo entrega, Jesús se reunió con sus discípulos para compartir el pan y el vino, instituyendo el sacramento de la Eucaristía y dejándonos el mayor signo de su amor: quedarse para siempre entre nosotros.
En este Jueves Santo, como comunidad de la Capilla San Antonio de Padua, Quebrada de Talca, nos reunimos para conmemorar la Última Cena, ese momento sagrado donde Cristo nos enseña el verdadero sentido del amor, el servicio y la entrega.
Es una invitación a volver al origen de nuestra fe, a sentarnos a la mesa del Señor con humildad, a reconocer su presencia viva en cada gesto, en cada palabra y en cada pan compartido.
Que este día nos permita renovar nuestro corazón, fortalecer nuestra fe y aprender, al igual que Jesús, a amar sin medida y a servir con sencillez.
“Hagan esto en memoria mía” (Lucas 22,19) 🕯️✨