10/08/2026
El 19° Domingo del Tiempo Ordinario centra su mensaje en la confianza en Dios en medio del miedo y las dificultades, y la capacidad de descubrir su presencia tanto en el silencio como en las tormentas de la vida. Las lecturas litúrgicas revelan cómo se manifiesta la presencia divina y la necesidad de mantener una fe firme.
En el Evangelio:
- La barca representa a la Iglesia y a nuestra propia vida, constantemente sacudidas por problemas económicos, de salud o familiares.
- El peligro no es la tormenta, sino la duda: Mientras Pedro mantiene la mirada fija en Jesús, camina sobre el agua. Cuando desvía su atención hacia el viento y las dificultades, se hunde.
- Jesús nos enseña la necesidad de apartarnos al silencio para recargar las fuerzas espirituales a través de la oración.
- La frase de Jesús: "Tranquilícense, soy Yo; no teman", es un recordatorio de que nunca estamos solos en las tempestades de nuestra vida.
En definitiva, esta semana Dios nos invita a buscarlo no en la agitación externa o las crisis, sino en la oración íntima y la calma espiritual.
Al finalizar la misa, los niños presentes recibieron una bendición especial en su día junto a un pequeño presente.
Celebró esta liturgia el padre Bruno en compañía del diácono Carlos.