17/01/2017
Si no permitimos que Jesús resplandezca en nosotros, cada día, ¿cómo pretendemos ser la luz del mundo? Dedícale a Dios las primeras y últimas horas de tu día y comparte.
"Las calamidades en tierra y mar, la inestabilidad social, las amenazas de guerra, como portentosos presagios, anuncian la proximidad de acontecimientos de la mayor gravedad".