30/08/2026
UNA FE QUE NOS UNIFICA 🫂❤
¿QUÉ PRODUCE LA PRUEBA EN NUESTRA FE? 📖�
Todos atravesamos temporadas difíciles. Hay momentos en los que nuestra salud, familia, trabajo o circunstancias pueden ser sacudidas, pero la prueba no tiene que convertirse en el lugar donde abandonamos nuestra fe. Puede ser precisamente el proceso donde aprendemos a confiar en Dios de una manera más profunda.�
«Mas el justo por su fe vivirá».�Habacuc 2:4 — RVR1960
Job fue probado en medio de pérdidas y dolor, pero su confianza permaneció puesta en Dios. Su historia nos recuerda que nuestra fe no se demuestra solamente cuando todo está bien, sino también cuando seguimos creyendo aun cuando no entendemos lo que estamos viviendo.
En medio de la crisis se revelan dos cosas: nuestra fe y nuestro carácter. Podemos escoger quejarnos, tirar la toalla y dejar de creer, o podemos permanecer sobre la roca y decir: “Señor, me duele, está difícil, pero aquí estoy”.
La prueba también puede convertirse en un proceso de purificación. Así como el oro pasa por el fuego para ser refinado, nuestra confianza en Dios puede salir fortalecida después de atravesar momentos difíciles (1 Pedro 1:6-7).
«Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos».�Lucas 22:32 — RVR1960
Jesús sabía que Pedro sería probado, pero también sabía que después de aquella experiencia podría fortalecer a otros. Lo que hoy estás atravesando no necesariamente terminará solamente en ti.
Mañana tu testimonio puede convertirse en la palabra que alguien necesita para seguir creyendo.
Por eso, en medio de la prueba, no dejamos de buscar a Dios.
Cambiamos la queja por gratitud, entregamos nuestras cargas delante de Él y seguimos confesando sus promesas aun cuando todavía no vemos la respuesta.
«Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza».�Romanos 5:3-4 — RVR1960
No necesitamos fingir que no duele. Podemos reconocer la dificultad y al mismo tiempo declarar que nuestra confianza sigue puesta en Jesucristo.
Si hoy estás atravesando una crisis, no tires la toalla.
Sigue creyendo.�Sigue adorando.�Sigue agradeciendo.�Sigue caminando.
La prueba no tiene que destruir tu fe; puede fortalecerla, transformar tu carácter y prepararte para ayudar a otros.
Después de esta temporada, puedes salir con una fe más firme y con una historia que diga: Dios estuvo conmigo y seguí creyendo. 🙌🏼❤️🔥