24/05/2026
Domingo 24 de Mayo
¿Lo Apagas?
Levítico 6:8-13
Es sólo Dios el que enciende el Fuego, tanto en la antigüedad como en el hoy. EL Fuego es la Presencia de Dios, porque es santidad, pureza. Es Fuego purificador y consumidor.
Alejamos de nuestras vidas las cenizas, qué representan todo aquello que impiden el fluir de su fuego en nuestras vidas. No nos conformemos con ser libres de estas cenizas, sino que echemos totalmente de nuestras vidas, para poner leños nuevos en la Presencia de Dios. NO paguemos el Fuego del Espíritu Santo en nuestras vidas.
Busquemos ser encendidos por el Fuego de Dios