22/05/2026
Hoy, hace unos días, partió a la casa del Padre alguien muy especial para muchas personas: el Padre Jonathan.
Su partida deja un profundo vacío, pero también un inmenso legado de amor, fe y servicio.
Quienes tuvimos la bendición de conocerlo sabemos que su vida fue reflejo de humildad, entrega y bondad. Siempre tenía una palabra de aliento, una sonrisa sincera y un corazón dispuesto a ayudar sin mirar a quién. Su misión fue llevar esperanza a quienes más la necesitaban, y lo hizo con una fe admirable.
Aunque duele su ausencia, quedan vivos sus enseñanzas, sus oraciones y el recuerdo de cada momento compartido. Hoy no solo lloramos su partida, también damos gracias a Dios por haber permitido que el Padre Jonathan formara parte de nuestras vidas.
Descansa en paz, Padre Jonathan.
Que Dios te reciba con los brazos abiertos y te conceda la vida eterna. 🤍✝️
“Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.”
Filipenses 1,21