16/12/2022
Cuando sientas que ya no puedes más, que la aflicción domina tu vida, busca a Jesús y clama a él, será tu ayuda y socorro. No confíes en el hombre, sino confía en Dios, el hombre puede aconsejar, ayudar, pero el que cambia tu situación es Dios.
Cuando el problema parezca sin solución, no veas salida, y toda esperanza desaparezca, recuerda que Dios no se equivoca, Él está en control, sabe lo que hace y tiene un propósito para tu vida, aunque no comprendamos lo que pasa, Dios conoce los tiempos, y jamás pero jamás te dejará, y por sobre todo nunca permitirá una aflicción para destruirte, sino que por medio de esa dificultad te bendecirá, y hará que te tomes de su mano como quizás no hiciste antes. En ese momento, ocurrirá tu milagro, si es su voluntad, cambiará tu situación.
Salmo 27: verso 1, 2, 3.
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.
Dios les bendiga, cualquiera que necesite conversar, que le escuchen, que oren por algún problema, que esté en desesperanza, estamos para apoyarte, contáctanos y en el nombre de Jesús seremos un apoyo en tu vida.