07/05/2020
El teletrabajo y las clases online llegaron para quedarse
Quién lo iba a pensar hace solo un par de meses atrás, que de un día para otro, la mayoría de nosotros estaríamos en nuestras casas trabajando en forma remota, nuestros hijos asistiendo a clases online y todo el mundo evitando el contacto físico. No fue producto de una gran reforma laboral, de un tremendo empuje del movimiento social ni menos de una profunda reestructuración pedagógica, simplemente la naturaleza, a través de su gran poder y fuerza, esta vez representada en un “simple virus”, lo hizo.
Cabe una gran pregunta al respecto; ¿estábamos preparados?, y la respuesta se puede abordar de diferentes ámbitos, yo sólo me referiré al que a mí me compete, al ámbito de las tecnologías de información (TI).
El actual desarrollo tecnológico, ha logrado hitos impensables, ofreciendo herramientas y soluciones para todo el mundo y para todas las áreas del quehacer actual, desde grandes avances en el ámbito de la ciencia e investigación, hasta las más impensables herramientas de diversión y entretención.
Así, los usuarios las reciben y las hacen parte de su día a día, integrándolas en sus propias vidas, y es aquí donde surge un punto en común entre la diversidad de usuarios usando las TI, que un gran número de ellos no dimensiona todo lo que debe confluir para que esta infraestructura funcione y seguramente desconoce que, su uso debería ir acompañado de elementos que van de la mano de procesos culturales más profundos.
Es en este punto, donde aparecen las herramientas TI orientadas a la comunicación remota, que nos permiten interactuar y transformar una simple conversación bilateral, en una importante reunión, una didáctica charla o una estructurada sesión de enseñanza-aprendizaje. Es en este sentido que, tratando de responder a la pregunta; podríamos decir que tecnológicamente sí estábamos preparados, considerando que en nuestro país existen potentes redes de alta calidad tecnológicas, interconectadas con las más modernas en todo el mundo y complementadas con una gran variedad de aplicaciones (software) que ofrecen inmejorables opciones de interconectividad.
Lamentablemente y tal como se observa en todos los otros ámbitos de la vida, este desarrollo tecnológico no alcanza a llegar, o llega en una menor calidad a todas las personas y es inevitable pensar en conceptos como desigualdad o falta de oportunidades, en donde desgraciadamente, la tecnología va muy de la mano de las capacidades financieras de cada individuo o institución. Sin embargo, este famoso virus no nos dio tiempo a evaluar si se puede o no seguir funcionando en modo virtual, simplemente lo tenemos que hacer, es necesario continuar y aminorar los desmanes que dejará esta pandemia. En el camino, con inteligencia, esfuerzo y generosidad podremos acomodarnos, hacer extensivos los recursos y sumar a todos a esta nueva forma virtual de avanzar.
Finalmente para reflexionar, en el área de la informática y la tecnología, tenemos una lucha diaria en contra de millones de virus cibernéticos, cuyo objetivo principal, es echar abajo a las más prestigiosas empresas e instituciones, e irónicamente un solo virus dejó en jaque a todo el mundo.
Herman Díaz
Jefe Departamento de Informática
UCN - Coquimbo