Según los antecedentes históricos disponibles, el actual pueblo de Colina tuvo como primer encomendero nombrado por Pedro de Valdivia en el año 1543, don Francisco Martínez (1514-1573). Su encomienda comprendía diversas agrupaciones de indígenas denominadas Colina, Chicureo, Chacabuco y Painabilque, radicadas en la región conocida con estos nombres. En este contexto se fundaría la Parroquia de Col
ina, la Purísima Concepción, por el obispo de Santiago Fray Bernardo de Barrionuevo, el 8 de diciembre de 1579, siendo encomendero en ese entonces don Gaspar de la Barrera, sucesor y yerno de Martínez. El primer religioso destinado en el cargo de párroco de la encomienda de Colina, cinco años después de su fundación, fue Juan Pardo Rivadeneira, que ejerció desde 1585 hasta 1611. Además del cargo de párroco, los primeros curas cumplieron la función de doctrineros con el objetivo de extender y profundizar la fe católica a la población de los naturales. En sus inicios, la parroquia de Colina fue construida totalmente de adobe y madera, y solamente en abril de 1870 se efectuaron algunos cambios estructurales relacionados con la antigua torre de adobe que, por riesgo de desplome y con pleno apoyo de las autoridades y de los feligreses, fue reemplazada por una de ladrillos (Archivo Secretaría Arzobispado de Santiago 1845-1936). De la gran cantidad de cartas enviadas por los párrocos de Colina y dirigidas a la curia, se desprende que en algún momento ésta es trasladada de su ubicación original debido a los riesgos de derrumbe que presentaba la edificación original, aún cuando no hemos encontrado un documento que indique taxativamente la fecha de dicho cambio. En un informe que el cura y vicario de Colina, Pedro Feliz Sarría, envía al Arzobispo, con fecha 21 de junio de 1899, mencionaba que:
..Ahora he sabido por una Hermana de la Caridad que llegó de Las Esmeraldas, que toda la población baja de Colina, en donde estaba la parroquia, había sido arrasada por la inundación del último temporal, habiéndose trasladado la gente en la parte alta, a los alrededores de la Capilla pública que lleva el nombre de "Las Esmeraldas" al uso de las Hermanas de la Caridad.....me apresuro a ofrecer al Arzobispado la Capilla esa de "Las Esmeraldas" para el caso que Usía tenga a bien trasladar temporalmente la parroquia en este lugar (Archivo Secretaría Arzobispado de Santiago 1845-1936:4). Este informe del párroco de Colina originó el Decreto del 2 de agosto de 1900, que otorgó la licencia para trasladar la iglesia parroquial de Colina a la capilla de La Esmeralda, mientras se reedificaba la nueva iglesia, al noreste de la localidad de Colina, lugar ".....en donde estaba la parroquia...." (Boletín Eclesiástico de Santiago Tomo XIV, Número 1096:711). Esta información indica que la nueva construcción se erigió en el mismo lugar de la edificación antigua; pero no informa si mantuvo la misma planta y diseño. En la actualidad los restos del templo original restaurado en 1622 y refaccionados en 1939 fueron convertidos en la Casa de la Cultura de la Comuna y la sede parroquial se traslada hasta su actual ubicacion.