24/08/2026
Todos tenemos piedras en las manos: juicios, rencores, condenas. Pero Jesús dice: "El que esté sin pecado, tire la primera piedra". Su gracia nos libera y nos da una nueva identidad. Como Jacob ungió la piedra con aceite como señal de su encuentro con Dios. Como David usó la piedra de la fe para derribar gigantes. Y sobre la piedra angular, Jesucristo, edifica tu vida. Suelta la piedra de condena, recibe la piedra blanca, la nueva identidad de hijo.
— Juan 8:1-11