06/03/2019
SAN FRANCISCO DE ASÍS EN UNA CUARESMA
Por: Maria Teresa Villaverde Trujillo
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Se dice que hallándose San Francisco junto al lago de Perugia –en 1211- sintió la inspiración de Dios de ir a pasar la Cuaresma en una isla de dicho lago. Rogó, pues, San Francisco a un devoto suyo, -y por amor de Cristo-, que le llevase en su barca y que lo hiciese en la noche del miércoles de ceniza; ...y sin que nadie se diese cuenta.
Así lo hizo puntualmente el hombre por la gran devoción que profesaba a San Francisco. El santo no llevaba consigo más que dos panecillos. Llegados a la isla, San Francisco le pidió que no descubriese su paradero y que no volviese a recogerlo hasta el día del Jueves Santo, ...quedando solo San Francisco en aquella isla inhabitada.
Se adentró en una espesura, casi impenetrable. Las zarzas y los arbustos formaban una especie de cabaña. Allí, arrodillado sobre tan yermo terreno, se puso a orar con su mirada fija en el firmamento…
…y en aquel lugar, en plena naturaleza, permaneció toda la Cuaresma, sin comer otra cosa que la casi mitad de uno de aquellos panecillos, como pudo comprobarse mas tarde al hallarse uno entero y la mitad del otro de los dos panes. San Francisco no comió por respeto al ayuno de Cristo, que ayunó cuarenta días y cuarenta noches, sin tomar alimento alguno. Alejando así el ego de la vanagloria, Francisco ayunó a ejemplo de Cristo.
Más tarde, en aquel lugar donde Francisco había hecho tan admirable abstinencia, Dios realizó milagros y la gente comenzó a construir casas, formándose en poco tiempo una gran aldea, y a su vez se erigió un convento al cual se le llamó El convento de la Isla. Todavía hoy, los hombres y las mujeres de esa aldea veneran con gran devoción aquel lugar en que San Francisco pasó dicha Cuaresma.
La isla a la que se hace referencia en esta mi religiosa estampa es la Isola Maggiore, en el lago Trasimeno, en la region Umbria, en Italia. Una pequeña pero no menos evocadora capilla recuerda el lugar donde habría desembarcado San Francisco, junto a las rocas; y cuyas rocas se conservan en la misma capilla. Otra igual pequeña capilla recuerda el lugar en que Francisco pasó la Cuaresma. Pero el antiguo convento de la isla –levantado en 1328 con el nombre Convento e Iglesia San Francisco-, desdichadamente ya ha desaparecido.
Según informaron en mi visita a ese lago, en su lugar se edificó en 1885 -en la parte meridional de la isla-, el Castillo Guglielmi tan conocido turisticamente como la Villa Isabella.
FELIZ CUARESMA 2019!!!!