Adventistas Parque Lantaño Chillán

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Somos una pequeña capilla de la Iglesia Adventista del séptimo día ubicada en el sector de Parque, por el momento nos estamos reuniendo en el jardín Adventista ubicado en calle Rosas entre Libertad y Constitución

Reclamemos los privilegios, 26 de mayoEntrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que...
26/05/2025

Reclamemos los privilegios, 26 de mayo
Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Mateo 7:13, 14. CDCD 153.1
Hagan todo lo posible, y las puertas se abrirán delante de ustedes. Cada momento es precioso. Hay que convencer a las almas alejadas de Cristo para que se aferren de la esperanza del Evangelio... CDCD 153.2
No debemos vivir en este mundo para complacernos. Cada día de nuestra vida tenemos que hacer una obra austera y ferviente. Miramos por fe las cosas invisibles, y al hacerlo perdemos de vista las pruebas y dificultades del camino. El cielo es nuestro hogar. No podemos correr el riesgo de perder la esperanza que hemos albergado por tanto tiempo, de ver a Jesús tal c***o es, y de ser hechos semejantes a él. Espero que ustedes cuiden sus pisadas. Vivan la vida de oración y fe, y obtengan la inmarcesible corona de gloria. CDCD 153.3
No hay otro método por medio del cual se pueda salvar ninguno de nosotros fuera del ideado por el Redentor. Por medio de su vida terrenal nos ha dado ilustraciones prácticas de abnegación y sacrificio, con la idea de mostrarnos lo que quiere que seamos. “Porque he descendido del cielo - dice Cristo -, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”. Juan 6:38. CDCD 153.4
No podemos ser cristianos mientras vivimos para complacernos. Si seguimos al Maestro, debemos entrar por la puerta estrecha de la abnegación. Para muchos de los que profesan piedad, esta puerta de la abnegación es demasiado estrecha. Quieren una senda más fácil y están tratando de ascender por otro camino. No quieren seguir en las huellas de nuestro Redentor. A los tales Cristo llama ladrones y robadores. Toman el nombre de cristianos, que no les corresponde, porque no representan en su vida la vida de Cristo. Invocan los privilegios que pertenecen a los hijos de Dios, en circunstancias que nada tienen que ver con él. Viven vidas egoístas sobre la tierra y no hacen la obra que debieran haber hecho en favor de la verdad y la salvación de las almas. Es triste el destino de estas personas que se engañan a sí mismas. Nunca verán el cielo porque no están dispuestas a participar de la vergüenza y el reproche que Jesús sufrió por ellas.—Carta 30, del 26 de mayo de 1874, dirigida a sus hijos. CDCD 153.5

Asu sombra, 25 de mayoY él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastor...
25/05/2025

Asu sombra, 25 de mayo
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. Efesios 4:11, 12. CDCD 152.1
El Señor no ha calificado a ninguno de nosotros para que lleve solo la carga de la obra. Ha relacionado para que se reúnan hombres de criterios diferentes, a fin de que se aconsejen y se ayuden mutuamente. De esa manera la falta de experiencia y capacidad de uno es suplida por la experiencia y la capacidad del otro. Debiéramos estudiar cuidadosamente las instrucciones que se dan en Corintios y Efesios con respecto a nuestra relación mutua como miembros del cuerpo de Cristo... CDCD 152.2
En tu obra, Edson, debes tener en cuenta la relación que cada obrero tiene con los otros obreros vinculados con la causa de Dios. Debes recordar que los otros, tanto como tú mismo, tienen una tarea que cumplir en relación con esta causa. No deberías cerrar tu mente al consejo de los demás. En tus planes para el progreso de la obra, tu mente debe amalgamarse con la de otros... CDCD 152.3
Estamos relacionados con el servicio y la causa de Dios, y debemos comprender individualmente que formamos parte de un gran todo. Debemos buscar sabiduría de Dios, para aprender lo que significa tener un espíritu alerta y vigilante, y acudir al Salvador cuando estamos cansados y deprimidos. Confía en Dios, no sólo en el juicio del hombre. CDCD 152.4
Debes aprender a dejar de lado tu voluntad y tu manera de ver las cosas, y recibir luz de aquellos a quienes Dios ha hecho sus ayudantes y ha designado como tus colaboradores. Acude a Cristo para recibir alivio. Aférrate de él. Persevera lo suficiente como para someter tu voluntad a la de Dios. Muchos están demasiado apurados para orar. Con pasos apresurados avanzan a la sombra de la amante presencia de Cristo, para detenerse tal vez unos pocos momentos en el sagrado recinto, pero sin esperar su consejo... CDCD 152.5
Concentra tus pensamientos en el Salvador. Apártate del bullicio del mundo y siéntate a la sombra de Cristo. Tienes que hacerlo para recibir las ricas bendiciones que espera concederte. Dedica tus pensamientos a cosas elevadas y santas. Entonces, en medio de la actividad del trabajo y el conflicto diario, se renovará tu fortaleza espiritual.—Carta 80, del 25 de mayo de 1902, dirigida a Edson White, que en ese entonces estaba dedicado a trabajar entre la gente de color de los estados del sur. CDCD 152.6

Celo por la verdad, 24 de mayoY Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni...
24/05/2025

Celo por la verdad, 24 de mayo
Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:8. CDCD 151.1
Nada en este mundo, ni los favores o placeres terrenales, puede ocupar el lugar de la presencia y el favor de Dios. Sin él como nuestro amigo y nuestra porción, ciertamente estamos solos. Podemos tener muchos otros amigos, pero jamás podrán ser para nosotros lo que es Cristo. CDCD 151.2
Los que desean encontrar perdón para sus pasadas transgresiones deben acudir a Cristo tal como están y decirle: “Señor, aunque he sido comprado por precio y soy propiedad tuya en lo pasado no he querido entregarme a ti. Ahora reconozco que no me pertenezco y que no puedo hacer conmigo mismo lo que me complace. Tómame como estoy, una criatura pobre y pecadora, y límpiame de todo pecado y pon mi pecado sobre ti mismo. No lo merezco, pero tú eres el único que me puede salvar. Quita mi pecado y dame tu justicia. No quiero vivir en pecado un solo día más. Impárteme tu justicia y guárdame de toda transgresión de tu santa ley”. CDCD 151.3
No limite usted al Santo de Israel. Albergue el deseo de ver más manifestaciones de su amor, para que pueda lograr que otros adquieran el conocimiento de su bondad... CDCD 151.4
El Señor ha prometido mediante la garantía de su gloriosa perfección que los que lo busquen con humildad de corazón, confesando sus pecados, descubrirán que es precioso para sus almas. Pero los que no quieren obedecer, por temor de desagradar a sus amigos terrenales, no pueden ser amigos de Dios. CDCD 151.5
Obedezca, obedezca por causa de Cristo y por causa de su propia alma. Obedezca lo que su conciencia le dice que es verdad. Acepte la gracia y la justicia de Cristo. Dios lo está invitando tiernamente con estas palabras: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:28-30. Si rechaza la invitación al arrepentimiento, a la libertad del pecado, el gran día de Dios lo encontrará sin esperanza, desamparado, desobediente y transgresor de su ley. No podrá darle entonces un lugar en su reino. Dios le ayude a acudir ahora mismo, es mi oración.—Carta 80, del 24 de mayo de 1900, a un hermano de Australia. CDCD 151.6

Aseguremos nuestra herencia, 23 de mayoComo Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que a...
23/05/2025

Aseguremos nuestra herencia, 23 de mayo
Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. Judas 7. CDCD 150.1
Las perspectivas de nuestro mundo son ciertamente alarmantes. Dios está retirando su Espíritu de las ciudades impías, que han llegado a ser semejantes a las del mundo antediluviano y a Sodoma y Gomorra. Los habitantes de esas ciudades han sido sometidos a prueba. Hemos llegado al momento cuando Dios está por castigar a los presuntuosos malhechores que rehúsan guardar sus mandamientos y desprecian sus mensajes de advertencia. El que es paciente con los que obran mal, le da a todos la oportunidad de buscarlo y de humillar sus corazones delante de él. CDCD 150.2
Todos tienen oportunidad de venir a Cristo y convertirse para que él los pueda sanar. Pero llegará el momento cuando no se ofrecerá más misericordia. Las costosas mansiones, maravillas arquitectónicas, serán destruidas sin previo aviso cuando el Señor vea que sus ocupantes han traspasado los límites del perdón. La destrucción causada por el fuego en los imponentes edificios que se suponen son a prueba de incendios, es una ilustración de cómo, en un momento, los edificios de la tierra caerán en ruinas. CDCD 150.3
El (capítulo 24) de Mateo nos presenta un resumen de lo que ha de sobrevenir al mundo. Vivimos en medio de los peligros de los últimos días. Los que perecen en el pecado deben recibir la advertencia. El Señor invita a todos aquellos a quienes ha confiado medios financieros a fin de que sean su mano ayudadora invirtiendo su dinero para el progreso de su obra. Nuestro dinero es un tesoro que el Señor nos ha prestado, y debe ser invertido en la tarea de dar al mundo el último mensaje de misericordia... CDCD 150.4
El que considera las cosas terrenales como el mayor bien, el que dedica su vida al esfuerzo de obtener riquezas mundanales, ciertamente está haciendo una pobre inversión. Cuando sea demasiado tarde verá que aquello en que confía se desmorona en el polvo. Sólo mediante la abnegación, mediante el sacrificio de las riquezas terrenales, se pueden obtener las riquezas eternas. El cristiano entra en el reino de los cielos por medio de mucha tribulación. Constantemente debe librar la buena batalla, y no deponer sus armas hasta que Cristo le dé reposo. Sólo al dar a Jesús todo lo que tiene puede asegurarse la herencia que durará por toda la eternidad.—Carta 90, del 23 de mayo de 1902, al Hno. Johnson, un laico. CDCD 150.5

El proceso purificador, 22 de mayoPues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que so...
22/05/2025

El proceso purificador, 22 de mayo
Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. Hebreos 2:18. CDCD 149.1
Estoy despierta a las doce de la noche para escribir las instrucciones que se me han dado... CDCD 149.2
Estas fueron las palabras que escuché: “Yo soy la luz del mundo. Encended la luz de vuestras almas con la sabiduría de los seres humanos, y vuestra luz se convertirá en tinieblas. Buscad mi sabiduría, y seréis guiados por un consejo infalible. Todo hijo de Dios tiene el privilegio de disponer de esta orientación. Pedid, y recibiréis; pero pedid con fe, creyendo. Pedid lo que esté de acuerdo en la Palabra de Dios. Al creer, recibiréis”. CDCD 149.3
Cristo es la fuente de nuestra fortaleza. Estudiemos sus enseñanzas. Al dar a su Hijo Unigénito para que viviera en nuestro mundo sujeto a la tentación a fin de que pudiera enseñarnos a vencer, el Padre hizo amplia provisión para que no seamos llevados cautivos por el enemigo. Al enfrentar al adversario caído, Cristo venció en favor de la humanidad. Fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero resistió con la fortaleza de la divinidad, para que pudiera socorrernos cuando seamos tentados. CDCD 149.4
Al participar de su naturaleza divina debemos aprender a discernir las tentaciones de Satanás y, mediante la fortaleza de su gracia, vencer la corrupción que existe en el mundo por causa de la concupiscencia. El que antes fue un pecador ser humano, puede ser refinado y purificado por medio de los méritos impartidos de Cristo, y comparecer delante de sus semejantes como colaborador de Dios. Al que busca a Dios con sinceridad, se le impartirá seguramente la naturaleza divina, y con toda certidumbre se le adjudicará la compasión de Cristo... CDCD 149.5
Satanás está tratando por todos los medios de desviar las almas. ¿Qué podemos hacer? Creamos que el Señor está dispuesto a elevar y fortalecer al débil. CDCD 149.6
Usted encontrará su mayor fortaleza al meditar en las cosas espirituales. Revele en su vida la santificación de la verdad de la Palabra de Dios. Permita que este medio refine y ennoblezca el alma. El Señor quiere que sus ministros y siervos caminen humildemente en su presencia: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:29, 30.—Carta 166, del 22 de mayo de 1908, dirigida a W. W. Prescott, director de la Review and Herald. CDCD 149.7

Unidad con Cristo, 21 de mayoApártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo... Así que, si alguno se li...
21/05/2025

Unidad con Cristo, 21 de mayo
Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo... Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. 2 Timoteo 2:19, 21. CDCD 148.1
La unidad con Cristo depende de la renovación de la mente por el Espíritu Santo. De ese modo somos fortalecidos para caminar en novedad de vida, habiendo recibido de Cristo el perdón de nuestros pecados. Quien tenga la fe que obra por el amor y purifica el alma, es un vaso limpio, santificado y preparado para ser usado por el Maestro. El yo está mu**to... CDCD 148.2
Toda desunión, todos los pensamientos, palabras y actos egoístas, son el fruto de la obra de un espíritu impío sobre las mentes. Bajo la influencia de este espíritu se pronuncian palabras que no revelan al Salvador. Cristo, la esperanza de gloria, no se forma interiormente. Los que viven de esa manera son pecadores, aunque estén disfrazados de santos... CDCD 148.3
Los que reciben a Cristo son mansos y humildes de corazón. Cristo abre en sus corazones una fuente de agua viva que surge para vida eterna y que refrigera el alma de los demás. Las vidas de los que se alimentan del pan de vida y beben el agua de la salvación son purificadas por la gracia de Dios... CDCD 148.4
Estudiemos todos la Palabra. Nadie agobie su alma con tantas responsabilidades que no pueda estudiar las preciosas lecciones que Cristo ha dado... CDCD 148.5
La Palabra de Dios es apenas medio comprendida. Si cada cual proclamara un ayuno para su propia alma, para estudiar la Palabra de Dios con ferviente oración y leer sólo los libros que pudieran ayudarle a obtener un conocimiento más claro de ella, el pueblo de Dios tendría más salud y fortaleza espiritual, más conocimiento y comprensión espiritual de lo que ahora manifiesta. Necesitamos buscar a Dios de manera que sea precioso para nuestras almas. Necesitamos que sea siempre nuestro huésped y compañero para no apartarnos nunca de él. CDCD 148.6
Es privilegio de cada alma ser una con Cristo en Dios. Pero para lograrlo debemos ser mansos y humildes, dispuestos a aprender y ser obedientes. ¿No formaremos parte de los que consideran su deber conseguir, mediante la oración ferviente y la práctica de la fidelidad, la fe que obra por el amor y purifica el alma?—Carta 75, del 21 de mayo de 1900, dirigida al pastor G. A. Irwin, presidente de la Asociación General. CDCD 148.7

No rechacemos la verdad, 20 de mayoPorque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la v...
20/05/2025

No rechacemos la verdad, 20 de mayo
Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. Hebreos 10:26. CDCD 147.1
La fiesta celebrada en casa de Simón atrajo a muchos judíos porque sabían que Cristo estaba allí. Y vinieron no solamente para ver a Jesús, sino a Lázaro, a quien había resucitado. La resurrección de Lázaro fue el milagro culminante de la vida de Cristo. La nación judía había recibido su última prueba. Lázaro había sido resucitado de entre los mu**tos para dar testimonio en favor de Cristo. CDCD 147.2
Muchos pensaron que Lázaro tendría un maravilloso incidente que relatar. Estaban sorprendidos de que no les dijera nada. Pero Lázaro no tenía nada que decir. La pluma que movió la inspiración nos ha dado luz acerca de este punto: “Los mu**tos nada saben... su amor y su odio... fenecieron ya”. Eclesiastés 9:5, 6. CDCD 147.3
Pero Lázaro tenía un maravilloso testimonio que dar con respecto a la obra de Cristo. Era un testimonio viviente del poder divino. Con seguridad y poder declaró que Cristo era Hijo de Dios, e interrogaba a la gente acerca de lo que podría ganar si daban muerte a Cristo. CDCD 147.4
Los sacerdotes recibieron evidencias contundentes de la divinidad de Cristo. Pero estaban decididos íntimamente a resistir toda luz, y cerraron las cámaras de la mente para que la luz no pudiera entrar. CDCD 147.5
El honor atribuido a Jesús exasperaba a los escribas y fariseos. Se consultaron acerca de la posibilidad de dar muerte a Lázaro también, “porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús”. Juan 12:11. El testimonio de Lázaro era tan claro y convincente que los sacerdotes no podían resistir sus argumentos... Por lo tanto trazaron planes para dar muerte a Lázaro... Resolvieron eliminar a Lázaro en secreto, para que de ese modo la muerte de Cristo tuviera menos publicidad. Argumentaban que el fin justificaría los medios, pero que no invitarían a sus concilios ni a Nicodemo ni a José de Arimatea, para que no se opusieran a sus designios asesinos. CDCD 147.6
No tenían acusación alguna que lanzar contra Lázaro; no obstante, en lugar de admitir evidencias que no se podían negar, complotaron para matarlo. Así harán los hombres cuando se separen de Dios. Cuando la incredulidad toma posesión de la mente, el corazón se endurece y no hay nada que lo pueda ablandar.—Manuscrito 47, del 20 de mayo de 1887, “Judas”. CDCD 147.7

La obediencia es santificación, 19 de mayoY andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por noso...
19/05/2025

La obediencia es santificación, 19 de mayo
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Efesios 5:2. CDCD 146.1
En toda la plenitud de su divinidad, con toda la gloria de su humanidad inmaculada, Cristo se dio a sí mismo libremente por nosotros como un sacrificio pleno, y todo el que acude a él debiera aceptarlo como si fuera la única persona por quien se pagó ese precio. Así como en Adán todos mueren, en Cristo todos serán vivificados, porque los obedientes resucitarán para inmortalidad, y los transgresores saldrán de entre los mu**tos para sufrir la muerte, el castigo que les aplica la ley que transgredieron. CDCD 146.2
La obediencia a la ley de Dios es santificación. Hay muchos que tienen ideas erróneas con respecto a esta obra que se realiza en el alma, pero Jesús oró para que sus discípulos pudieran ser santificados por medio de la verdad y añadió: “Tu palabra es verdad”. La santificación no es una obra instantánea sino progresiva, así como la obediencia es permanente. Mientras Satanás lance sus tentaciones contra nosotros, tendremos que librar una y otra vez la batalla para vencernos a nosotros mismos; pero mediante la obediencia, la verdad santificará al alma. Los que sean leales a la verdad, vencerán por los méritos de Cristo toda debilidad de carácter que los haya inducido a recibir el molde de las diversas circunstancias de la vida. CDCD 146.3
Muchos han creído que no pueden pecar porque están santificados, pero ésta es una trampa engañosa del maligno. Existe el constante peligro de que caigamos en pecado, y por eso Cristo nos ha advertido que debemos velar y orar para que no caigamos en tentación. Si somos conscientes de la debilidad de nuestro yo, no manifestaremos confianza propia ni seremos temerarios frente al peligro, sino que sentiremos la necesidad de buscar la Fuente de nuestra fortaleza, que es Jesús, nuestra justicia. Vendremos arrepentidos y contritos, con la desesperada sensación de nuestra finita debilidad, para aprender que cada día debemos requerir los méritos de la sangre de Cristo, a fin de que podamos ser vasos preparados para que el Maestro los pueda usar. Al depender de este modo de Dios, no se nos encontrará combatiendo contra la verdad, sino que siempre estaremos en condiciones de ponernos de parte de lo recto. Debemos aferrarnos a las enseñanzas de la Biblia, y no seguir las costumbres y las tradiciones del mundo, ni los dichos ni las obras de los hombres. The Signs of the Times, 19 de mayo de 1890, “Obediencia y Santificación”. CDCD 146.4

¡Celebrando el liderazgo y el servicio en nuestra iglesia! 🌟Hoy queremos destacar la importancia de la ordenación de diá...
19/05/2025

¡Celebrando el liderazgo y el servicio en nuestra iglesia! 🌟

Hoy queremos destacar la importancia de la ordenación de diáconos, diaconisas y ancianos.
Estos líderes dedicados son llamados a servir a la congregación, cuidar de sus necesidades y guiar espiritualmente a la comunidad.
Su compromiso y amor por Dios fortalecen nuestra fe y nos inspiran a todos a seguir el ejemplo de Jesús. ¡Oremos por ellos y agradezcamos su valioso ministerio! 🙏

Fidelidad a la familia del padre, 18 de mayoPara que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se p...
18/05/2025

Fidelidad a la familia del padre, 18 de mayo
Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros... Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 1 Corintios 12:25, 27. CDCD 145.1
En Cristo todos somos miembros de una familia. Dios es nuestro Padre, y desea que nos interesemos en los miembros de la familia, no de vez en cuando, sino mediante un interés decidido y permanente. Como pámpanos de la vid, obtenemos alimentos de la misma fuente, y mediante nuestra obediencia voluntaria llegamos a ser uno con Cristo. CDCD 145.2
Si un miembro de la familia de Cristo cae en tentación, los otros miembros deben cuidarlo con profundo interés, tratando de detener los pies que se están desviando por sendas falsas para ganarlo a fin de que viva una vida pura y santa. Dios requiere este servicio de cada miembro de su iglesia. Véase 1 Corintios 12:12-27. CDCD 145.3
Algunos, porque no reciben ni imparten luz, no gozan de una experiencia espiritual genuina. A menudo los sorprenden tentaciones que les sobrevienen en forma tan fascinante que no las reconocen como engaños del malvado enemigo. Cuán importante es entonces que obtengan la experiencia que necesitan. Los miembros de la familia del Señor deben ser prudentes y vigilantes y hacer todo lo posible para salvar a sus hermanos más débiles de las disimuladas redes de Satanás. CDCD 145.4
Esta es obra misionera, y es tan útil para los que la hacen como para los que reciben sus beneficios. El amable interés que manifestamos en el círculo del hogar, las palabras de simpatía que dirigimos a nuestros hermanos y hermanas, nos preparan para trabajar por los miembros de la familia del Señor, con quienes, si permanecemos leales a Cristo, viviremos por la eternidad. CDCD 145.5
“Sé fiel hasta la muerte -dice Cristo-, y yo te daré la corona de la vida”. Apocalipsis 2:10. Por lo tanto, ¡con cuánto cuidado debieran proteger a sus hermanos y hermanas los miembros de la familia del Señor! Háganse amigos de ellos. Si son pobres, y necesitan alimento y ropa, atiendan tanto sus necesidades temporales como espirituales. Así serán una doble bendición para ellos... CDCD 145.6
Con cuánta ternura debiéramos tratar a los que están luchando por obtener la corona de la vida. El que haya ayudado a un alma en necesidad con amor y ternura, puede necesitar en otra ocasión palabras compasivas de esperanza y ánimo.—Manuscrito 63, del 18 de mayo de 1898, “Obra misionera”. CDCD 145.7

Santidad de corazón, 17 de mayoPero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehov...
17/05/2025

Santidad de corazón, 17 de mayo
Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jeremías 31:33. CDCD 144.1
Cuando la ley de Dios está escrita en el corazón, se manifiesta mediante una vida pura y santa. Los mandamientos de Dios no son letra mu**ta. Son espíritu y son vida, y someten la imaginación y hasta los pensamientos a la voluntad de Cristo. El corazón en el cual estén escritos será guardado con toda diligencia porque de él mana la vida. Todos los que amen a Jesús y guarden sus mandamientos tratarán de evitar hasta la misma apariencia del mal, no porque estén obligados a hacerlo, sino porque estarán copiando un modelo puro y sentirán aversión por todo lo que no esté de acuerdo con la ley escrita en sus corazones. No manifestarán suficiencia propia, sino que confiarán en Dios, el único que puede librarlos del pecado y la impureza. La atmósfera que los rodee será pura; no contaminarán sus propias almas ni la de los demás. Se complacerán en obrar con justicia, en amar misericordia y en humillarse para andar con Dios. CDCD 144.2
El peligro que acecha a los que viven en estos últimos días es la ausencia de religión pura, la falta de santidad de corazón. No han aceptado el poder convertidor de Dios para que transforme sus caracteres. Profesan creer las sagradas verdades, tal como la nación judía, pero al no poner en práctica la verdad, ignoran tanto las Escrituras como el poder de Dios. El poder y la influencia de la ley de Dios están en torno de ellos, pero no dentro de sus almas, para renovarlos en verdadera santidad... CDCD 144.3
Dios desea que quien enseña la Biblia debe ser en su carácter y su vida familiar un ejemplo de los principios de la verdad que está enseñando a sus semejantes. CDCD 144.4
Lo que un hombre es, tiene más influencia que lo que dice. La vida tranquila, consecuente y piadosa, es una epístola viviente, conocida y leída por todos los hombres. Alguien puede hablar y escribir como un ángel, pero sus procedimientos pueden parecerse a los de un demonio... El verdadero carácter no es algo que se forma desde afuera, o con lo que uno se reviste, sino que es algo que irradia desde adentro. Si la verdadera bondad, la pureza, la mansedumbre, la humildad y la equidad moran en el corazón, ese hecho se reflejará en el carácter, y tal carácter estará lleno de poder.—The Review and Herald, 17 de mayo de 1887. CDCD 144.5

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