01/09/2019
Lección ES para sábado 07 Septiembre
De qué modo vivir el evangelio
Domingo 1 de septiembre: "De tal manera amó Dios..."
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas"(Efe. 2:8-10).
Juan 3:16 dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo...", y la palabra griega original es kósmos, que significa "el mundo como una entidad creada y organizada" (CBA 5:907). Este versículo trata de la salvación para la humanidad, pero el plan de salvación también tiene implicaciones para toda la creación.
Lee Romanos 8:20 al 23. ¿Qué nos enseña esto acerca de las cuestiones más amplias del plan de salvación?
Romanos 8:20-23
20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
Por supuesto, por un lado, la salvación tiene que ver con cada uno de nosotros en nuestra relación personal con el Señor. Pero hay más. La justificación en realidad no se trata solamente de conseguir que nuestros pecados sean perdonados. En principio, a través de Jesús y el poder del EspírituSanto, el Señor también crea la familia de Dios, que celebra su perdón y la seguridad de la salvación, entre otras cosas, siendo testigos del mundo a través de sus buenas obras.
Lee Juan 3:16 y 17. ¿Cómo contribuye el versículo 17 a una comprensión más amplia del versículo 16?
Juan 3:16-17
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Podemos aceptar que Dios ama a otras personas además de a nosotros.Él ama a los que nosotros amamos, y nos alegramos por eso. Él también ama a quienes les tendemos la mano, y al reconocer esta verdad muchas veces nos sentimos motivados para hacerlo. Pero él también ama a aquellos con quienes nos sentimos incómodos, o incluso a quienes tememos. Dios ama a todos, en todas partes, incluso a quienes no queremos precisamente.
La creación es una de las formas en que se demuestra esto. La Biblia señala constantemente al mundo que nos rodea como evidencia de la bondad de Dios: Él "hace salir su sol sobre malos y buenos", y "hace llover sobre justos e injustos" (Mat. 5:45). Incluso la vida misma es un regalo de Dios e, independientemente de la respuesta o actitud hacia Dios, cada persona recibe ese don.
Esta verdad, ¿cómo debería cambiar nuestra actitud hacia los demás y sus circunstancias cuando reconocemos que son seres creados y amados por Dios?
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Complemento EGW
Nosotros, que pretendemos creer la verdad, debiéramos revelar sus frutos en nuestras palabras y carácter. Debemos estar muy avanzados en el conocimiento de Jesucristo, en la recepción de su amor a Dios y a nuestros semejantes, a fin de tener la luz del cielo brillando en nuestra vida diaria. La verdad debe alcanzar hasta los lugares más recónditos del alma, y limpiar de ella todo lo que no sea semejante al espíritu de Cristo; y el vacío debe ser llenado por los atributos de su carácter, que es puro, y santo, y sin contaminación, para que todas las fuentes del corazón sean como flores, fragantes, con perfume, un olor suave, un sabor de vida para vida.
La verdad entronizada en el alma es la que lo convierte a uno en un hombre de Dios (Nuestra elevada vocación, p. 35). Dios pide a cada miembro de iglesia que dedique su vida sin reservas al servicio del Señor. Pide que se lleve a cabo una reforma decidida. La creación entera gime bajo la maldición. El pueblo de Dios debiera colocarse en un lugar donde pueda crecer en gracia, y donde pueda ser santificado en cuerpo, alma y espíritu por la verdad. Cuando se aparten de las complacencias que destruyen la salud, obtendrán una percepción más clara de lo que constituye la verdadera piedad. Se observará un cambio admirable en la experiencia religiosa...
"Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantamos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contienda ni envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne". Romanos 13:11-14 (Consejos sobre la salud, p. 581).
Pocos comprenden debidamente cuán inicuo es abusar de los animales o dejarlos sufrir por negligencia. El que creó al hombre también creó a los animales inferiores, y extiende "sus misericordias sobre todas sus obras". Salmos 145:9. Los animales fueron creados para servir al hombre, pero éste no tiene derecho a imponerles mal trato o exigencias crueles.
A causa del pecado del hombre, "la creación entera gime juntamente con nosotros, y a una está en dolores de parto hasta ahora". Romanos 8:22 (VM). Así cayeron los sufrimientos y la muerte no solamente sobre la raza humana, sino también sobre los animales. Le incumbe pues al hombre tratar de aligerar, en vez de aumentar, el peso del padecimiento que su transgresión ha impuesto a los seres creados por Dios. El que abusa de los animales porque los tiene en su poder, es un cobarde y un tirano. La tendencia a causar dolor, ya sea a nuestros semejantes o a los animales irracionales, es satánica. Muchos creen que nunca será conocida su crueldad, porque las pobres bestias no la pueden revelar. Pero si los ojos de esos hombres pudiesen abrirse como se abrieron los de Balaam, verían a un ángel de Dios de pie como testigo, para testificar contra ellos en las cortes celestiales. Asciende al cielo un registro, y vendrá el día cuando el juicio se pronunciará contra los que abusan de los seres creados por Dios (Patriarcas y profetas, pp. 472, 473).