01/03/2026
VIÑA 2026, LA RISA QUE ANUNCIA EL JUICIO.
Muchos me han pedido mi opinión sobre lo que vimos en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026.
La voy a dar sin suavizar nada.
Me cansé.
Me cansé de que la vulgaridad se disfrace de arte.
Me cansé de que lo obsceno se venda como valentía cultural.
Me cansé de que la irreverencia hacia lo santo se celebre con aplausos masivos.
Y me cansé, sí, de escuchar que “no hay que usar a Dios como arma”, mientras el nombre de Dios y el imaginario pastoral se usan como espectáculo rentable en el escenario más mediático del país.
Esto no es un problema de gustos.
Es un problema espiritual.
Romanos 1 no es antiguo: es actual
Lo que vimos en Viña 2026 está descrito con precisión quirúrgica en Romanos 1.
ROMANOS 1:28–32
“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada…
necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;
quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”
Aquí está la parte que muchos omiten:
No solo practican.
Se complacen.
La palabra implica aprobación activa, celebración pública, consentimiento moral.
Y yo agrego algo más evidente en el espíritu del texto:
No solo se complacen.
Se ríen.
Aplauden.
Premian.
ROMANOS 1:31 habla de una sociedad “sin afecto natural”.
Eso significa conciencia cauterizada. Sensibilidad moral apagada.
Lo que antes producía pudor ahora produce carcajada.
Cuando una rutina basada en vulgaridad explícita y referencias sexuales reiteradas es celebrada por miles, estamos viendo Romanos 1 en fase avanzada.
No es exageración.
Es exégesis aplicada.
La degradación del hombre y de la mujer
Yo no puedo guardar silencio cuando el diseño de Dios es reducido a caricatura pública.
GÉNESIS 1:27
“Y creó Dios al hombre a su imagen… varón y hembra los creó.”
La identidad sexual no es vestuario escénico.
No es recurso cómico.
No es materia de trivialización.
Cuando el hombre y la mujer son reducidos a órganos, cuando el discurso público gira en torno a genitalidad vulgar, lo que se degrada es la imagen de Dios.
Y la Escritura añade un principio claro:
DEUTERONOMIO 22:5
“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová…”
Aquí no se trata de moda.
Se trata de orden creado.
Cuando la diferenciación creada por Dios se trivializa como espectáculo, el mensaje cultural es este: el diseño divino es irrelevante.
Y cuando el público se ríe de ello, Romanos 1:32 vuelve a resonar:
“se complacen con los que las practican”.
No solo practican lo torcido.
Se ríen de quienes lo practican.
Celebran a quienes lo encarnan.
Convierten en estrella al que representa la transgresión.
Eso es el corazón del problema.
PASTOR ROCHA y la trivialización del púlpito. Cuando lo sagrado se convierte en recurso rentable.
En cuanto a Pastor Rocha, debo ser claro y teológicamente riguroso.
Aquí no estoy discutiendo talento.
Estoy discutiendo legitimidad espiritual.
Una cosa es denunciar abusos reales dentro de iglesias —eso es correcto, bíblico y necesario (1 Timoteo 5:20).
Pero otra cosa completamente distinta es tomar la figura pastoral que en la Escritura representa una función sagrada y convertirla en personaje escénico dentro de un espectáculo masivo, con contratos, pago y monetización.
Ahí el problema deja de ser artístico y pasa a ser ético-teológico.
El pastor en la revelación bíblica no es personaje: es representante
MALAQUÍAS 2:7
“Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.”
La palabra “mensajero” implica representación oficial.
En la teología bíblica, el pastor no es figura decorativa.
Es representante del anuncio divino.
2 Corintios 5:20
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo…”
El liderazgo espiritual no es marca artística.
Es embajada.
Cuando alguien adopta la estética pastoral, el lenguaje pastoral y el imaginario pastoral como recurso de show para generar ingresos y posicionamiento cultural, está utilizando un símbolo espiritual para beneficio económico.
Eso tiene implicancias serias.
La instrumentalización de lo sagrado
La Biblia es extremadamente severa cuando lo santo se convierte en medio de lucro.
1 Timoteo 6:5
“Hombres corruptos de entendimiento… que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.”
Pablo advierte contra usar la piedad como instrumento económico.
El punto no es si un artista puede ganar dinero.
El punto es este:
Si se utiliza deliberadamente una identidad espiritual la figura de “pastor”como herramienta escénica para producir rentabilidad, mientras simultáneamente se critica a los pastores y a la Iglesia, se produce una incoherencia moral evidente.
No se puede denunciar la instrumentalización de Dios mientras se capitaliza el símbolo de Dios.
Esa contradicción deslegitima el discurso.
Deslegitimación moral y teológica
La legitimidad espiritual proviene de coherencia entre mensaje y motivación.
Si la figura pastoral es usada como recurso teatral en un espectáculo nacional para producir aplauso y ganancias, el mensaje implícito es que el ministerio es un disfraz intercambiable.
Pero la Biblia advierte:
Levítico 19:12
“Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios.”
Profanar es trivializar, usar sin reverencia.
Cuando lo pastoral se convierte en herramienta escénica y comercial, se diluye la distinción entre lo santo y lo profano.
Y eso tiene consecuencias espirituales.
Dios no puede ser burlado
Gálatas 6:7
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”
La palabra “burlado” implica ridiculizar con desprecio.
Si el imaginario pastoral es utilizado como recurso rentable, si lo sagrado se convierte en utilería cultural, la Escritura no dice que eso sea trivial.
Dice que es siembra. Y la siembra genera cosecha.
Desde la apologética cristiana, la crítica a la Iglesia debe buscar reforma, no ridiculización comercial.
La reforma confronta el pecado real.
La burla rentable debilita la percepción pública de la verdad.
Y cuando el símbolo pastoral se convierte en personaje lucrativo, el mensaje que queda en la conciencia colectiva no es discernimiento; es desconfianza generalizada hacia toda autoridad espiritual.
Eso no fortalece a la sociedad.
La desestructura.
No es un ataque personal. Es una crítica ética.
Si alguien utiliza la figura pastoral como herramienta escénica para generar ingresos y notoriedad cultural, mientras critica el uso de Dios como instrumento, incurre en una contradicción que lo deslegitima moralmente.
Porque el ministerio no es disfraz.
No es marca. No es personaje.
Es responsabilidad eterna ante Dios.
Y la Escritura no deja margen para trivializar lo santo sin consecuencia.
“Dios no puede ser burlado.”
Y esa frase no es metáfora.
Es principio inquebrantable.
El espíritu del anticristo ya opera en Chile.
No estoy hablando de sensacionalismo. Estoy hablando de Escritura.
1 Juan 4:3
“Este es el espíritu del anticristo… que ahora ya está en el mundo.”
El espíritu del anticristo no siempre niega a Cristo con discurso académico.
A veces lo hace así:
• trivializando lo sagrado,
• llamando libertad a la irreverencia,
• celebrando lo que contradice el orden creado,
• entrenando a la cultura a reírse de la santidad.
2 Tesalonicenses 2:7
“Ya está en acción el misterio de la iniquidad.”
Ese misterio avanza cuando la sociedad pierde vergüenza moral.
Cuando el público ríe ante lo que degrada la imagen de Dios, cuando se complacen con quienes practican lo torcido, cuando lo santo se vuelve sketch, ese espíritu está operando.
LA IGLESIA: Dios nos pedirá cuentas
Pero la palabra más fuerte no es contra el festival.
Es contra nosotros.
1 Pedro 4:17
“Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios.”
Cristianos tibios.
Cristianos que no oran.
Cristianos que no estudian.
Cristianos que consumen cultura sin discernimiento.
Apocalipsis 3:16
“Por cuanto eres tibio… te vomitaré de mi boca.”
Y a los pastores:
Ezequiel 33:6
“Si el atalaya no tocare la trompeta… su sangre demandaré de la mano del atalaya.”
¿Dónde están los que deben advertir?
¿Dónde está la trompeta?
Dios pedirá cuentas.
Por silencio.
Por permisividad.
Por tibieza.
JUICIO SOBRE CHILE.
No hablo desde histeria. Hablo desde principio bíblico.
Proverbios 14:34
“La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones.”
Gálatas 6:7
“Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”
Si Chile siembra vulgaridad pública,
siembra burla hacia lo santo,
siembra complacencia hacia la degradación, la cosecha vendrá.
Porque Romanos 1 no es advertencia vacía. Es patrón histórico.
Y cuando una nación no solo practica lo torcido sino que se ríe, se complace y celebra a quienes lo practican,
ha cruzado una línea moral profunda.
Dios no puede ser burlado.
Y la historia confirma que las sociedades que celebran su propia decadencia no quedan intactas.
Lo que hoy provoca carcajadas bajo luces brillantes mañana puede convertirse en llanto bajo consecuencias reales.
Y yo no escribo esto por odio.
Lo escribo porque la Palabra es clara.
Danilo Oneto, Pastor Cristiano-Doctor en Teología.