Para nosotros, es un gran privilegio que el Señor nos ha entregado, el permitirnos ser parte de Su Cuerpo Vivo, Su Iglesia, con el propósito principal de difundir el mensaje glorioso de perdón, restauración y transformación. Hoy, estamos contemplando la fidelidad de Nuestro Señor, que en todos estos años nos ha permitido ver en cada Servicio, almas que pasan de muerte a vida. Somos una Iglesia ben
decida por la Bondad del Señor, que también siempre ha querido bendecir a otras Congregaciones; y por ello formamos parte de la Red Nacional de Iglesias en Célula; con el propósito de compartir con otros Consiervos del Señor, todo aquello que el Señor nos ha entregado: “de gracia recibimos, de gracia compartimos”.