24/06/2026
UNA HISTORIA DE ENTREGA QUE DEJA HUELLA.
Nuestra comunidad parroquial de San Juan Bautista vive estos días con sentimientos encontrados: la alegría de dar gracias a Dios por tantos años de servicio y, al mismo tiempo, la nostalgia de despedir a quienes han caminado con nosotros como verdaderos hermanos.
De manera muy especial, queremos elevar nuestra gratitud por la vida y el ministerio de Fray Jesús Alejandro Villegas Gallegos, OFM, quien durante siete años de misión ha sembrado el Evangelio entre nosotros con generosidad, cercanía y auténtico espíritu franciscano. Han sido años de acompañamiento, de celebraciones, de consuelo en los momentos difíciles, de proyectos pastorales y de una entrega constante al servicio de Dios y de su pueblo.
Gracias, Fray Jesús, por enseñarnos que servir es amar. Gracias por cada Eucaristía celebrada, por cada palabra de aliento, por cada visita, por cada oración y por todo el bien que sembró en los corazones de nuestra gente. Su paso por esta parroquia permanecerá vivo en la memoria y en la fe de muchas familias que encontraron en usted a un pastor cercano, un hermano y un amigo.
Asimismo, queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a Fray Francisco Vivanco Jiménez, OFM, por su valiosa presencia entre nosotros. Gracias por su entrega generosa, por su espíritu obediente y humilde, reflejo del carisma franciscano; por su dedicación en la formación de niños, jóvenes y adultos en la catequesis; y por compartir con nuestra comunidad sus talentos y creatividad, que ayudaron a embellecer nuestras celebraciones y espacios parroquiales. Su testimonio sencillo y alegre ha sido una verdadera bendición para todos nosotros.
Hoy no decimos adiós, sino “hasta pronto”. Confiamos en que el Señor, que los llamó a seguirle, continuará bendiciendo abundantemente su ministerio allí donde sean enviados.
Que San Juan Bautista interceda por ustedes.
Que San Francisco de Asís los acompañe siempre.
Y que Dios les conceda la alegría de seguir sembrando esperanza, fe y amor en cada lugar donde sirvan.
¡Gracias por tanto, Fray Jesús! Gracias por estos siete años de misión, entrega y amor a nuestra comunidad.
¡Gracias, Fray Francisco, por su servicio generoso, su creatividad, su humildad y su dedicación en la formación de nuestra fe!
Siempre serán parte de la familia de San Juan Bautista.
¡Dios los bendiga siempre!