25/02/2023
EL PELIGRO DEL YUGO DESIGUAL
Jueces 16:4-5
4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila. 5 Y vinieron a ella los príncipes de los filisteos, y le dijeron: Engáñale e infórmate en qué consiste su gran fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo dominemos; y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata.
Salomón pagó muy caro su desobediencia, por hacer yugo desigual, (1 Reyes 11:1-4), dejó como legado un reino roto, (1 Reyes 11:9-11). Yugo, del griego Zygos, objeto que sirve para unir dos cosas, instrumento de madera que servía para unir dos bueyes para el arado, algunas veces los esclavos y prisioneros de guerra eran atados con yugos como señal de humillación, (Deuteronomio 28:48), la buena noticia es que cuando acudimos en arrepentimiento ante el Señor, el yugo se pudrirá a causa de la unción, (Isaías 10:27 y Ezequiel 34:27).
En los días de Esdras todos los que había hecho yugo desigual tuvieron que romperlos para ser liberados del juicio, (Esdras 10:2-3). En el texto que usamos hoy, vemos a Sansón con un llamado extraordinario más él era rebelde, desobediente, carnal, indisciplinado y lleno de lascivia, (Jueces 14:1-3). ¿Cuál fue la consecuencia? Lo engañaron, lo vencieron y lo dominaron, perdiendo la unción, (jueces 16:20-22).
Por su desobediencia terminó ciego, atado y convertido en juguete del Diablo, porque ningún hombre puede cambiar lo que Dios determinó en su santa palabra.
¿Cómo se rompe el yugo? Orando, obedeciendo y ayunado pero sobre todo Enyugado con Cristo, (Isaías 58:6-12 y Mateo 11:28-30). Le está totalmente prohibido al creyente hacer yugo desigual con los incrédulos (2 Corintios 6:14-18), para que no termine como Sansón, ciego, atado, esclavo y juguete del diablo, ¡líbrenos Dios!