06/08/2026
DEMASIADO RESPONSABLE
Siendo una niña de tres añitos o menos, yo le pedía constantemente un hermanito a mis papás. El hermanito llegó, pero llegó muy travieso. Así que yo iba constantemente donde mi mamá a ponerle quejas de mi hermanito (que tendría unos dos años) de que me molestaba mucho. Tan frecuentes eran mis quejas y tal la frustración de mi mamá, que su manera de resolver el conflicto fue decirme que me tenía que aguantar a mi hermanito porque yo se lo había pedido.
Prácticamente puso la responsabilidad sobre mi de la conducta de mi hermanito.
Y ese sentido de responsabilidad por los otros fue algo que quedó en mi desde niña y continuó hasta la adultez.
Hasta que rendí al Señor esa manera de pensar y entregué a él las personas y sus hechos, reconociendo que las decisiones de cada uno son su propia responsabilidad y son ellos y no yo quienes darán cuentas al Señor por ellas.
Hay creencias con las que vives y que sin que te des cuenta rigen tu vida. Muchas de ellas las aprendimos desde niños y fueron adquiridas por la cultura familiar, y/o por la cultura de nuestro país. Pero no todas esas creencias con las que crecimos son correctas o están alineadas a la voluntad de Dios.
Es difícil identificar que las cosas que creímos, que la familia o la cultura me enseñó no están bien y necesita corregirse.
Pero es posible.
“Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas.” Filipenses 4:13 NTV
Pero también requiere mucho valor para reconocerlos y decidir cambiar.
Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él. Mateo 11:12 TLA
Podemos haber aprendido muchas cosas, pero todas ellas las debemos pasar por el filtro de la Palabra de Dios. Te invito a que cualquiera sea la creencia que tengas la traigas al Señor, en él está la verdad.
Escrito por Celia Guevara de Preza, basado en la prédica de la Pastora Deyanira Méndez, del 6/junio/2026