02/27/2018
Devocional, Martes 27 de Febrero de 2018
Buenos días, Hoy traemos para ti la reflexión llamada: "La recompensa de obedecer a Dios."
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué 1:8
De pequeño, siempre se me enseñó que debía portarme bien, que debía obedecer a mis mayores, irme a dormir temprano, comer todo el alimento que se nos ponía en la mesa sin desperdiciar nada y a hacer alguna oración antes de dormir. Nunca pregunté por que, sin embargo lo hacía. Hoy día, al ser padre deseo lo mejor para mis hijos y me doy cuenta que todo aquello que de niño me enseñaron mis abuelos y mi madre siempre fue buscando que fuera un buen hombre, un buen hijo, un buen estudiante, un buen ciudadano, un buen padre, es decir, siempre quisieron que todo lo que hiciera lo hiciera correctamente.
¿Para qué? Simplemente, para que en todo me fuera bien.
Sin embargo, no todos llegan a hacerlo así. Muchas veces el ser humano prefiere tomar caminos que a sus ojos parecieran mejores, aun ignorando la voz de la experiencia, pero sobre todo, la voz de los seres que verdaderamente los aman.
Lógicamente, que las consecuencias no se hacen esperar. Al romper las reglas en las escuelas, tenemos estudiantes que abandonan sus estudios a medio camino por ser, ya sea estudiantes de bajo rendimiento académico o alumnos problema. Jóvenes que al desobedecer a sus padres, terminan cayendo en adicciones por inducción de los pseudoamigos, chicas con embarazos no deseados cometiendo homicidio al recurrir al ab**to, adultos convertidos en delincuentes porque se acostumbraron a violar toda ley y reglamento desde su etapa más temprana, padres aborrecidos por los hijos, por no haber sabido desempeñar tan importante encomienda que Dios nos ha dado, ya sea al haber sido demasiado permisivos, por no haberles prestado la atención necesaria o simplemente por haber confundido amor con negligencia para educar.
Y todo, pudo haberse evitado, si desde niño aquel ser humano que decidió seguir su propio camino sin dirección ni riendas, hubiera obedecido a sus padres en los consejos e instrucciones que le daban.
JEHOVÁ SABAOTH, significa “El Señor de los ejércitos” tanto de angeles como de hombres, de judíos y gentiles, de ricos y pobres, de amos y esclavos. El nombre es expresivo en majestad, poder y autoridad de Dios y muestra que Él es capaz de llevar a cabo lo que determina hacer.
A través de Su santa palabra, nos manda a meditar en ella de dia y noche, de obedecerla y respetarla, haciendo todo lo que ahí está escrito. ¿Para qué?
Por una simple y sencilla razón: Para que prosperemos en nuestros caminos y todo lo que hagamos nos salga bien.
Y eso, mis queridos amigos es una promesa que Dios cumple cabalmente en la vida de todo aquel que decide obedecerlo. Si tu alguna vez te has preguntado porque es necesario seguir las reglas divinas y universales por parte de Dios, no es por seguir una religión o para quedar bien con alguien, es necesario, porque Dios, como buen padre, quiere prosperarte en todo lo que hagas y quiere que en esta vida, la cual es pasajera, en todo te vaya bien y seas bendecido.
Si has estado alejado de Dios o has desobedecido a Su palabra, te invito encarecidamente, que busques tener una relación personal con Dios a través de Jesucristo, quien vino a esta tierra, obedeciendo al Padre y reconciliándote con El, entregando Su vida por amor a ti.
Recuerda: Dios, en su poder y majestad, es capaz de llevar a cabo TODO lo que determina hacer en tu vida y que no te quepa duda, de que lo hará, prosperando tus caminos y haciendo que todo te salga bien.
Ps Arturo Briones
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Bendiciones.