01/04/2018
El pastor mentiroso...
Es una antigua fábula la del pastor mentiroso, que probablemente todos conocemos, por eso me economizaré relatarla otra vez.
Con todo que la fábula es hartamente conocida, hoy día acontece un fenómeno que la está dejando descartable, porque en ella cuando realmente necesitó de socorro, nadie le creyó, mientras que ahora cuanto más miente, más le creen y le siguen. Como mínimo, extraño, ¿verdad?
Entre los millares de pastores que hay en los países, es innegable las buenas obras que realizan y la buena influencia entre la gente que los siguen, en cambios de vida, en lo esencial, y principalmente cuanto al rumbo a la eternidad.
Entretanto, "el sistema" mundano en que viven, obliga a la mayoría a mentir tal como lo hace la gente sin Dios.
Les voy a dar dos ejemplos clarísimos, que conozco muy de cerca. En Londrina un pastor fue teniendo su cerco de acción cerrado por causa de sus muchas mentiras. El sistema le salv[ó, puesto que aún cuando perdió su trono de máximo jefe denominacional allí, la gente que le seguía le estimuló a no redimirse de su mal camino, y como hasta las leyes brasileñas facilitan este tipo de liderazgo, salió de allí llevándose a la mayoría de los feligreses y formó otra institución-iglesia legalmente.
El segundo ejemplo ocurre en Maringá. Una congregación denominada "iglesia" se titula Comunidade Independiente -Ministerio Unidad-. ¿Da para entender? A ver... Usted se separa de todos, se nombre libre de todos, pero en la misma vez llama a todos a la unidad. Otro ejemplo de mentira atractiva a la que la gente seguirá placenteramente.
"Dios me dijo"; "Dios mandó yo decir o entregarle este mensaje"; "Dios me incomodó, no me dejó dormir e por eso estoy aquí grabando este mensaje por el que Él me dijo avisa a mi pueblo..."; "Dios me llevó al in****no y me dijo: mostrale a mi pueblo lo que les va a pasar si no diezman", etc.. Mentiras que miles las creen.
"Vamos aprovechar la Pascoa para adorar al Resucitado", y usted va allí y hay todo un esquema de saqueo, de extorsión y manipulación para "salvar a los pecadores", comprometer a los creyentes tibios y motivar a diezmar y ofrendar a los que están con dinero.¡ Más mentiras!
"Vamos dar la bienvenida a los visitantes..." Besos, abrazos, aplausos y el "corito", un CD de regalo, o un libro donde al pie de página está la cuenta bancaria del autor o de "la iglesia", y al finalizar el culto los que tienen automovil salen por un lado y los visitantes y hermanos sin vehículos por el otro lado, y nunca más se conocen, a no ser que el visitante sea uno de dinero... ¡Colosales mentiras!
Yo les puedo asegurar que se puede predicar el Evangelio, discipular, hacer cultos, iglesiar y etc., sin mentir. Nunca dejaré de arrepentirme de haberle hecho caso a dos pastores en un culto en mi casa en Londrina, para pedir ofrendas. Sin percibirlo que se acercaba a mí un hermano que tenía una casa de muebles para la venta, que era también bien tacaño, hablé en voz alta delante de él "quien quiera ofrendar puede tomar un sobre de aquí del púlpito". Ahí ese hermano me habló lo que venía a decir, pero "sin asunto". Y yo quedé peor... Ahora, si me dicen "si no pides ofrenda nos quedaremos sin gasolina para el auto", me diré: volveremos a pie, pero no me ajusto al sistema nunca más. Una pastora a la que considero grandemente "triunfalista" porque incluso a mí me reprendió en público por un dolor de cabeza, cuando se le acabó la fantasía, substrajo, mintió, y engaña. Mejor no ser famoso, pero sí verdadero.
Estaba escribiendo este mensaje cuando por un aviso del internet en el computador llegué a saber que hoy es el Día de la Mentira. No lo sabía, pero la mayoría de los que me lean ahora imaginarán que estoy mintiendo, porque quien es sucio siempre pensará mal de los otros, sea atándole a lo que no es, o desatándole de lo que realmente es.
Yo, si fuera vos, me mienten una vez y ya tomo distancia, pero sin buscar crear escapismos y canales nuevos, también mentirosos o engañosos, como cuando te sales de una comunidad por causa de sus mentiras y vas a la otra esquina y fundas otra, donde vuelven a seguir mintiendo. Todas nuestras creaciones son mentira, porque nosotros mismos, los humanos, somos mentira, según la Biblia. Para dejar de mentir y de mentirnos, hay que volver al PLANO ETERNO DE DIOS indefectiblemente, y ¡listo! ¡No te desvias más!
Ya muchas veces hablé de este plano, y los que quieren dejar de vivir la mentira y encontrar el camino real de la verdad única, la de Dios, Cristo mismo, pueden pedirme los archivos gratuitamente, leerlos con oración, y disponerse a obedecerle a Dios. Siendo así, yo cumplí con mi deber y usted con el suyo, sino, el in****no espera a los mentirosos.
Tito Berry