02/07/2026
Actualización sobre la situación en Venezuela:
Los reportes desde las zonas afectadas confirman daños en familias, iglesias, casas pastorales y centros ministeriales. Hasta ahora, se reportan 19 familias de la Iglesia de Dios en estado vulnerable.
Gracias a Dios, no se han reportado heridos graves entre nuestros miembros, aunque el impacto emocional es significativo. En Yaracuy, una de nuestras pastoras, viuda, evacuó preventivamente su apartamento con sus hijos. Además, la hermana y el sobrino de uno de nuestros pastores siguen desaparecidos tras el colapso del edificio donde vivían.
También se han confirmado 14 casos de daños estructurales en propiedades de la Iglesia de Dios, incluyendo el Seminario Nacional, el Campamento, varias iglesias locales y al menos 4 casas pastorales. Algunas estructuras presentan alto riesgo, incluyendo una iglesia con un muro lateral de 19 metros en peligro inminente de colapso.
Estamos respondiendo con 5 centros de acopio y distribución, 1 centro de operaciones en la zona cero y 50 voluntarios activos. Desde el día de mañana se restringirá el paso a la zona cero; sin embargo, la Iglesia de Dios ha sido acreditada como agencia con autorización para entrar.
También estamos coordinando con la confraternidad de pastores en Caracas para fortalecer el acceso, la distribución y la posible recepción de ayuda humanitaria de mayor escala.
El plan de acción contempla tres fases: 1) ayuda inmediata a familias desplazadas y personas que no pueden regresar de forma segura a sus hogares; 2) reparaciones urgentes en iglesias, casas pastorales y el Seminario Nacional; y 3) recuperación continua mediante asistencia alimentaria, atención psicológica y espiritual, apoyo logístico y acompañamiento a las familias afectadas.
Aunque milagrosamente nuestra familia de la Iglesia de Dios no ha sufrido en la misma escala que la tragedia nacional, creemos que este es un momento para acompañar a pastores, familias, iglesias y comunidades más allá de nuestras congregaciones. La necesidad supera los recursos disponibles, pero nuestro liderazgo está unido, organizado y sirviendo en el terreno.
Gracias por sus oraciones, cobertura, orientación y apoyo mientras seguimos respondiendo con compasión y el amor de Cristo.