07/11/2021
CARTA DE JOSÉ MARÍA
A mi patria Bolivia, no lloren por mí, estoy en un lugar mejor.
A mi mamá le digo que fue muy valiente, me amaba y a pesar de tener solo 11 años, actuó con sabiduría en sus decisiones, te admiro y te amo mucho mamá eres mi he***na, gracias por protegerme hasta el final ¡Aquí en el cielo todas las personas y ángeles te admiran mucho y eso me hace muy feliz!
A pesar del dolor por los ultrajes sufridos en mi concepción, este no se comparaba al amor que surgió en mi mamá por mí, su hijito, porque sabía que yo era y seré siempre su bebito como ella me llamaba.
Rezaré mucho por ti mamita, te voy a proteger desde donde estoy, le pediré mucho a la bella señora que me tiene en sus brazos, dice que es la mamá de Dios y también es mi mamá. Ella me dice que me parezco mucho a su hijo porque el también sufrió y derramó mucha sangre cuando estaba en la tierra donde te quedaste y al igual que él, ambos morimos porque no pudimos respirar bien y nos faltó el aire, el en la cruz y yo en ese lugar extraño donde me pusieron. Mi nueva mamá dice que también es tuya y te cuidará y acompañará hasta el momento que seas llamada a venir conmigo y pronto nos volveremos a ver… Estoy muy feliz por eso, ya quiero abrazarte a ti también mamá.
No guardo rencor por las personas que dictaron mi sentencia de muerte, porque no sabían lo que hacían, desde aquí, estoy rezando por ellos, tengo mucha pena porque sus almas están morenitas y no brillan. Me dicen que puedo ayudar con mis oraciones y unidas a las de todo Bolivia, ellos también podrán venir aquí conmigo y mi nueva mamá que los ama mucho, podrá abrazarlos a ellos también ¡Quiero que todos vengan aquí, en mi nueva patria, todos seremos felices por siempre! ¡Aquí no hay sufrimiento, todo es muy bonito y solo hay amor!
Hay personas muy valientes que me protegieron, hicieron todo lo posible y sé que están siendo perseguidos, incluida mi abuelita… Muchas gracias, el Hijo de mi nueva mamá, que tiene llagas en las manos y una herida en su costado, ha quedado contento con su entrega y me dice que les diga que no tengan miedo y sean felices porque están siendo perseguidos por defender la Verdad, por defender la Vida, por defender la justicia verdadera. Gracias a sus esfuerzos y oraciones, él está convirtiendo muchos corazones que estaban duros como piedras.
Los amo mucho a todos, algún día los conoceré personalmente y los abrazaré mucho porque hay gran cantidad de personas que se han preocupado por mí y por mi mamá, muchas gracias de verdad, les pido que oren por mi mamita y oren por las personas que hacen daño a muchos bebés inocentes, pero al final esto terminará y el corazón de mi nueva mamá triunfará.
Atte.
Un Boliviano más, José María