01/04/2025
Judas escuchó todos los sermones, vio todos los milagros, pero su corazón no cambió.
Cuantos de nosotros decimos lo mismo: yo soy testigo de los milagros de Cristo, acudo a mis formaciones, escucho los sermones del padre en misa, he asistido a muchos retiros, incluso a los de la "Escuela Nacional de la Renovación".
Judas tenía a su lado al mejor pastor, al Rey de reyes, al mejor líder, mejor amigo, las mejores enseñanzas, la mejor Iglesia, al más Sabio, dueño de la Sabiduría... ¡Pero FRACASÓ!
El problema no es el liderazgo de la Iglesia, ni la parroquia a la que vas o los fieles que se sientan a tu lado. Si no permites que tu corazón se deje transformar , serás siempre la misma persona. Dirás con tu boca creer en Dios, pero tu vida dirá lo contrario.
Ahora ¿cuántas veces hemos sido Judas? ¿Cuántas veces hemos entregado al maestro al hablar mal del sacerdote, de la comunidad, de los servidores? Judas cambió a su Maestro por unas monedas, ¡TÚ! ¿POR CUÁNTO LO HAS VENDIDO?
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