Vivir con Propósito

Vivir con Propósito Encuentra propósito para tu vida. siguiendo los principios que Dios nos da.

30/05/2026

Vivimos en una cultura que premia la autosuficiencia. Nos han dicho que depender de otros es sinónimo de debilidad, que debemos ser fuertes, independientes y resolverlo todo por nuestra cuenta.

Pero en el diseño de Dios reconocer la necesidad de ayuda no es un error, es el inicio de la verdadera conexión espiritual.

Cuando reconocemos nuestra condición de “Enós” (frágiles) e invocamos al Señor. Él no nos juzga ni nos rechaza por ser débiles. Al contrario nos responde con salvación. Invocar Su nombre es el puente directo para que Su gracia entre en escena y supla de manera diaria todo lo que a nosotros nos falta.

Pedir ayuda, no te hace menos. Te hace humano.
Dios no es el último recurso de los desesperados, es el estilo de vida de los que han entendido que separados de Él nada podemos hacer.

30/05/2026

Si hoy despertaste, eso realmente es un milagro…
No lo des por hecho…
Dios nos ha dado un espíritu para tener comunión con El.

El Señor tenía un plan; y para eso Dios hizo al hombre como un vaso (Romanos 9:21-24)
Un vaso que consta de tres partes: cuerpo, alma y espíritu (2 Tesalonicenses 5:23)
El cuerpo es lo que vemos, el cual nos permite tener contacto con la realidad, el alma es donde está tu mente, tus emociones y tu voluntad, y con el espíritu, recibimos a Dios y tenemos comunión con El.

No necesitas estar en un estado de emergencia para acercarte a Dios.
La Palabra dice algo que rompe nuestro deseo de buscar a Dios, solo cuando tenemos problemas.

📖 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren
Juan 4:23

La verdadera adoración debe ser "en espíritu", es decir, que involucre todo el corazón. Al mismo tiempo, la adoración debe ser "en verdad", es decir, debidamente fundamentada. Si no tenemos conocimiento del Dios que adoramos, no hay adoración en verdad. Ambas son necesarias para satisfacer y honrar a Dios en adoración.

Espíritu sin verdad conduce a una experiencia emocional y demasiado superficial. Tan pronto como se termine la emoción, cuando el fervor se enfría, se enfría también la adoración. La verdad sin espíritu puede resultar en un encuentro seco y sin pasión que fácilmente puede conducir a una forma triste de legalismo. La mejor combinación de ambos aspectos de la adoración se traduce en un reconocimiento gozoso de Dios fundamentado por las escrituras.

Cuanto más sabemos acerca de Dios, más lo apreciamos. Entre más lo apreciamos, más profunda es nuestra adoración. Entre más profunda sea nuestra adoración, mayormente será Dios glorificado.

30/05/2026

La cultura moderna y la religión nos han hecho creer que "conocer" a Dios es un ejercicio puramente intelectual: acumular datos, memorizar versículos, debatir doctrinas y analizar al Creador desde una distancia segura. Sin embargo, La Palabra derriba este diseño frío y académico.

En el idioma original de la Biblia, la palabra para "conocer" es Yadá.
​No significa: Tener información o acumular conocimiento en la mente acerca de un tema.
​Significa: Intimar profundamente, experimentar de primera mano, unirse a alguien y estar completamente desnudo y vulnerable ante el otro.

La Palabra dice:
📖Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
Génesis 4:1

Si te das cuenta no fue un conocimiento teórico; fue una entrega absoluta, a puerta cerrada, donde se quitaron todas las capas y de cuya unión nació vida. La verdad bíblica no se estudia, se experimenta.
Por no entender el significado de la palabra Yadá, ni buscar revelación, hoy abundan "eruditos espirituales" con mentes llenas de datos pero con almas completamente secas. Tienen mucha información sobre Dios, pero jamás han intimado con Él.
​Esto explica la impactante advertencia de Jesús en Mateo 7, cuando aparta de su presencia a personas que hacían obras impresionantes en Su nombre diciéndoles:

📖 "Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Mateo 7:23

Si te das cuenta no les decía que no sabía quiénes eran; les estaba diciendo: “Usaron mi nombre y leyeron mis libros, pero jamás cerramos la puerta para intimar; tuvimos religión, pero nunca tuvimos intimidad”.

El Creador no está buscando estudiantes que aprueben un examen de teología; Él está buscando amantes. El sistema te invita a mantener a Dios a una distancia cómoda para que no te cambie, pero el Espíritu te llama a la vulnerabilidad.
​Hacer Yadá con el Padre hoy requiere entrar a tu habitación, cerrar la puerta, quitarte las máscaras de la autosatisfacción moral, desnudar tus miedos y dejar que Su presencia te toque y te transforme desde el interior.

Hoy te invito a dejar de conformarte con saber cosas acerca de Dios por lo que otros te cuentan Atrévete a experimentarlo en la gloriosa intimidad de tu propio proceso.

29/05/2026

Muchas veces las pruebas y dificultades que atravesamos en esta tierra quieren callar nuestra fe.

Pero en el versículo 49 de Marcos, dice algo asombroso:

“ Entonces Jesús deteniéndose, mando llamarle”.

El Rey del Universo que iba camino a Jerusalén a cumplir su misión más grande, detuvo sus pasos, solo, para escuchar el clamor de un corazón quebrantado que reconocía Su señorío.
Aquí podemos ver claramente que Dios no ignora nuestro dolor; Su oído siempre está atento a nuestro clamor.

Hay un detalle hermoso en el versículo 50. Cuando le dicen a Bartimeo que Jesús lo llama, la Palabra dice:
“Él entonces arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús”
Para un mendigo de la época, la capa lo era todo; era su único abrigo, su posesión más valiosa y el lugar donde recogía las monedas. Al arrojarla, Bartimeo dejó atrás su antigua vida de mendicidad incluso antes de ser sano.

Pero lo más profundo en toda esta historia maravillosa es lo que hace Jesús. El Señor se detuvo, ante el clamor de un solo hombre, sin tomar en cuenta la multitud que lo rodeaba y la prisa por llegar a Jerusalén. Interrumpió su marcha, la puso en pausa para atender a un mendigo que el mundo ignoraba.

Así es Nuestro Padre Celestial, una vez que nos abre los ojos, nuestra única respuesta es caminar detrás de Sus pasos, glorificándole por habernos sacado de las tinieblas a Su luz admirable.

28/05/2026

La verdadera sabiduría no se trata de acumular conocimiento; es el temor reverente al Señor.
Es la actitud del corazón que reconoce la soberanía, la santidad, y la grandeza de Dios .
Sin ese fundamento el ser humano camina a oscuras, cayendo en la insensatez de apoyarse en su propio criterio.

Una vez que Proverbios nos da la base de la sabiduría; el Señor nos confronta en Deuterenomio con nuestra responsabilidad y libre albedrío.
Dios es tan amoroso que no nos obliga a seguirle como robots. El pone las cartas sobre la mesa de manera transparente.
Por un lado, la vida y la bendición; (que viene de caminar en Su temor)
Por el otro, la muerte y la maldición (el camino del necio que desprecia su enseñanza)

Y con el gran amor que le caracteriza a Nuestro Padre Celestial, nos da el consejo de un Padre: “escoge pues la vida” Nos llama a tomar una decisión consciente, sabiendo que lo que elijamos hoy afectará no sólo nuestro presente, sino también la salvación de nuestra alma.
El alma humana es tan valiosa que nada de lo creado en este universo puede pagar por ella. El único que pudo pagar ese precio, fue Jesús en la Cruz.

26/05/2026

📖 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
(Isaías 53:2)

“ Como raíz de tierra seca”. Imagina un terreno agrietado, árido, dónde parece imposible que la vida florezca.
El mundo espiritual en el que Jesús nació estaba seco, endurecido por la religiosidad vacía y el pecado.

El no vino rodeado de las riquezas o las pomposidades de los palacios reales; nació en la sencillez, en un establo creciendo en un pueblo humilde y despreciado como Nazaret.

“Sin atractivo para que le deseemos” El orgullo humano siempre busca lo deslumbrante, lo estético, el poder visible. Pero el Señor escogió no tener esa hermosura externa que el mundo admira.
En la Cruz, esta descripción llegó a su punto más desgarrador. Su rostro y Su cuerpo quedaron desfigurados, por los golpes y los azotes.
Humanamente verle en ese estado causaba espanto y tristeza.

El Rey del Universo se despojó de Su gloria visible por amor a nosotros.

Pero Justo en medio de esa aridez, el versículo 2 arranca con una promesa gloriosa: “Subirá cual renuevo delante de él”

🔥La vida vence a la muerte: Un renuevo es ese pequeño brote verde, tierno pero lleno de fuerza que logra romper la tierra dura y seca, para salir a la luz. Aunque el entorno era estéril, la vida de Dios no pudo ser frenada.
🔥Jesús es ese renuevo.
De la muerte aparente, de la tierra seca de la tumba, brotó la resurrección.

Que no tuviera hermosura ni atractivo significa, que El cargo con nuestra fealdad espiritual.
Nuestro Salvador cargo sobre El nuestro pecado para que nosotros pudiéramos ser injertados en la Vid verdadera y florecer como las palmeras. (Salmo 92)
Cuando dice “que subirá delante de El”. Muestra que toda la obra de Jesús aunque fue despreciada por los hombres, fue un aroma grato delante del Padre. Al cumplir esta misión tan dura, nos abrió el camino para que nosotros también podamos presentarnos delante del trono de la gracia, ya no como necios ni impíos, sino como hijos amados.

MOISÉS: EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR, EL PESO DEL PASADO Y EL TERROR A NO SER SUFICIENTE...Hay una voz interna que tiene el ...
26/05/2026

MOISÉS: EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR, EL PESO DEL PASADO Y EL TERROR A NO SER SUFICIENTE...

Hay una voz interna que tiene el poder de paralizar incluso a las mentes más brillantes y a los corazones más nobles. Nos susurra en secreto: "No estás capacitado", "tu pasado te descalifica", "otros son mejores que tú", o la más destructiva de todas: "si la gente realmente te conociera, se darían cuenta de que eres un fraude". A esto la psicología le llama el síndrome del impostor. Es la profunda convicción de que nuestros éxitos son un error y de que nuestras debilidades nos invalidan para asumir grandes propósitos.

Esa es la radiografía mental exacta de un hombre que pasó cuarenta años escondido en el polvo, intentando sepultar el dolor de su propio fracaso. Su nombre era Moisés.
Solemos pensar en Moisés como el héroe épico que abrió el Mar Rojo y desafió al faraón. Pero antes de ser un líder, fue un hombre completamente roto por la inseguridad. A sus cuarenta años, Moisés era un príncipe de Egipto.

Tenía poder, educación y en su corazón ya había una carga por su pueblo. Sin embargo, intentó hacerlo a su manera; mató a un egipcio, sus propios hermanos lo rechazaron y tuvo que huir al desierto para salvar su vida.

El hombre que nació para gobernar un imperio terminó pasando las siguientes cuatro décadas cuidando ovejas que ni siquiera eran suyas, en un desierto olvidado. Moisés internalizó su fracaso. Se convenció de que su oportunidad había pasado y de que él no era más que un asesino fracasado.
📖(Éxodo 2:11-25)

EL DEBATE EN LA ZARZA

Cuarenta años después, Dios se le aparece en una zarza ardiente y le da la comisión de su vida: "Ve, y saca a mi pueblo de Egipto".
Cualquier persona pensaría que Moisés saltaría de alegría al ver que Dios le estaba dando una segunda oportunidad. Pero el síndrome del impostor no funciona así. El miedo al fracaso te hace pelear contra tus propias bendiciones.

En lugar de decir "sí", Moisés en el capítulo 3 y 4 de Éxodo empieza a debatir con Dios presentándole una serie de excusas que revelan su profundo complejo de inferioridad:
"¿Quién soy yo para que vaya a Faraón?" (Crisis de identidad. No valgo lo suficiente).
"¿Qué les responderé si me preguntan tu nombre?" (Inseguridad intelectual. No sé lo suficiente).
"He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz" (Miedo al rechazo. No me van a escuchar)
📖 Éxodo 3: 1-22)
📖Éxodo 4: 1-31)

LA HIPERFOCALIZACIÓN EN EL DEFECTO

Cuando Dios desarma esas tres primeras excusas con paciencia y milagros, Moisés saca su carta final, la herida más profunda de su corazón. Le dice a Dios:
"¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra... porque soy tardo en el habla y torpe de lengua".
Moisés tenía un problema del habla (posiblemente tartamudez). Cuando nos sentimos como impostores, solemos hiperfocalizarnos en nuestro defecto más visible y usarlo como escudo. Moisés le estaba diciendo a Dios: "Mira mi debilidad. Un líder tiene que ser un orador elocuente. Yo no puedo ni siquiera hilar una oración sin trabarme. Te equivocaste de candidato".
De hecho, su desesperación es tan grande que termina diciéndole a Dios sin filtros: "¡Te ruego, envía a cualquier otra persona!".

LA TERAPIA DE LA PRESENCIA

La respuesta de Dios desarma completamente el perfeccionismo humano.
Dios no le dijo a Moisés: "Oh, tranquilo, a partir de hoy serás el mejor orador del mundo y nunca más vas a tartamudear".
En cambio, le hizo una pregunta que cambió el enfoque por completo: "¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca".
📖(Éxodo 4: 11-12)
Dios no reparó el defecto de Moisés porque el propósito nunca dependió de su elocuencia. El síndrome del impostor nos hace creer que necesitamos ser perfectos y estar completamente sanos para que Dios (o la vida) nos use. Pero el cielo nos enseña lo contrario: Dios prefiere usar a un tartamudo que depende de Él, antes que a un orador arrogante que depende de sí mismo. La garantía del éxito no era la habilidad de Moisés, era la presencia de Dios ("Yo estaré contigo").
Y ahí está el mensaje que atraviesa esta historia.

Puede que hoy estés frente a una "zarza ardiente" en tu vida: una nueva oportunidad de trabajo, el llamado a restaurar tu familia, un proyecto creativo. Pero llevas semanas o años argumentando con Dios y contigo mismo, enumerando todas tus fallas, recordando tu tartamudez, tus divorcios, tus quiebras o tus errores del pasado, convencido de que eres un fraude y de que deberías dejarle ese lugar a "alguien más capacitado".

Pero esta historia nos recuerda algo que rompe la parálisis de la inseguridad:
Dios nunca te llama basado en tu currículum, y tus defectos no son una sorpresa para el cielo; Él sabía exactamente cuán roto estabas cuando te eligió.
Tu pasado no te descalifica y tu "tartamudez" no anula tu propósito. Deja de usar tus debilidades como excusa para quedarte en el desierto cuidando ovejas ajenas. Rinde tus complejos, acepta que no tienes que ser perfecto y atrévete a caminar hacia tu llamado. Porque muchas veces, aquello que más quieres esconder… es exactamente el lugar donde Dios decide manifestar Su poder.

¿Identificas alguna "tartamudez" (un defecto, una inseguridad o un fracaso pasado) que has estado usando como excusa para esconderte del propósito que sabes que llevas por dentro?

JOB no era rey.JOB no era profeta.JOB no era apóstol.JOB no era evangelista.JOB no tenía un cargo espiritual reconocido....
25/05/2026

JOB no era rey.
JOB no era profeta.
JOB no era apóstol.
JOB no era evangelista.
JOB no tenía un cargo espiritual reconocido.

Y aun así…

se apartaba del mal.

📖 Job 1:1 dice:

“Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.”

Job entendió algo profundo:

la santidad no empieza con un cargo,
empieza con un corazón rendido a Dios.

No necesitas una posición en la iglesia
para vivir en obediencia, integridad y temor de Dios.

Porque ser cristiano no se trata de títulos,
ministerios o reconocimiento.

Ser cristiano es caminar con Dios,
buscar Su presencia
y vivir en obediencia aun cuando nadie está mirando.

Dios no busca apariencias…
busca corazones íntegros.

25/05/2026

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Santa Cruz De La Sierra

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