16/06/2026
¿Qué es la Celebración Eucarística?
La Celebración Eucarística, también llamada Santa Misa, es el acto litúrgico más importante de la Iglesia Católica.
Comprender el significado de la Celebración Eucarística como memorial del sacrificio de Cristo, fuente de vida espiritual y centro de la vida cristiana.
En ella hacemos memoria de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, quien se hace realmente presente bajo las especies de pan y vino.
La palabra Eucaristía significa "acción de gracias".
La Eucaristía es el sacramento en el que Jesucristo se hace presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad para alimentar espiritualmente a su pueblo.
Jesús instituyó la Eucaristía durante la Última Cena.
Tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo:
"Esto es mi cuerpo, que será entregado por ustedes."
Después tomó el cáliz y dijo:
"Esta es mi sangre de la alianza nueva y eterna."
Y añadió:
"Hagan esto en memoria mía."
Desde entonces, la Iglesia celebra la Eucaristía siguiendo el mandato de Cristo.
La Eucaristía es: Fuente de la vida cristiana
Nos comunica la gracia de Dios.
Centro de la Iglesia
Toda la vida de la Iglesia gira en torno a la Eucaristía.
Sacramento de unidad
Nos une a Cristo y a nuestros hermanos.
Alimento espiritual
Fortalece nuestra fe y nuestra vida cristiana.
La Misa se divide en dos grandes momentos:
Liturgia de la Palabra.
Dios habla a su pueblo.
Incluye:
Primera lectura.
Salmo responsorial.
Segunda lectura (domingos y solemnidades).
Evangelio.
Homilía.
Credo.
Oración de los fieles.
Escuchamos a Dios para iluminar nuestra vida y fortalecer nuestra fe.
La comunidad ofrece el pan y el vino, que por la acción del Espíritu Santo se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Presentación de las ofrendas
Se llevan al altar el pan y el vino.
Plegaria eucarística
Gran oración de acción de gracias.
Consagración
Momento central de la Misa.
Cristo se hace presente realmente en la Eucaristía.
Comunión
Los fieles reciben el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
El Pan: Representa el alimento que sostiene la vida.
Después de la consagración se convierte en el Cuerpo de Cristo.
El Vino: Representa la alegría y la alianza.
Después de la consagración se convierte en la Sangre de Cristo.
El Altar: Representa a Cristo y la mesa del sacrificio y del banquete.
El Cáliz y la Patena: Son los vasos sagrados utilizados para la celebración.
Quien participa dignamente en la Eucaristía recibe:
-Unión con Cristo.
-Fortalece nuestra amistad con Jesús.
-Perdón de los pecados veniales.
-Nos ayuda a crecer en santidad.
-Fortalecimiento espiritual.
-Nos da fuerza para vivir el Evangelio.
-Unidad con la Iglesia.
-Nos hace miembros más vivos del Cuerpo de Cristo.
-Compromiso misionero.
-Nos impulsa a servir y amar a los demás.
Actitudes para Participar en la Eucaristía:
-Fe.
-Creer en la presencia real de Cristo.
-Atención.
-Escuchar la Palabra de Dios.
-Respeto.
-Reconocer la santidad del sacramento.
-Gratitud.
-Dar gracias por el amor de Dios.
-Compromiso.
-Vivir durante la semana lo que celebramos el domingo.
La Eucaristía nos Envía a la Misión.
La Misa no termina cuando salimos del templo.
Al final somos enviados a:
Vivir el Evangelio.
Compartir el amor de Dios.
Ayudar a los necesitados.
Construir una sociedad más justa y fraterna.
Por eso el sacerdote dice: "Pueden ir en paz."
Porque hemos sido enviados a llevar a Cristo al mundo.
La Celebración Eucarística es el mayor regalo que Jesús dejó a su Iglesia.
En cada Misa, Cristo nos reúne, nos habla por medio de su Palabra, se entrega como alimento espiritual y nos envía a ser testigos de su amor.
"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana."
Concilio Vaticano II, 11