29/04/2026
HISTORIAS QUE INSPIRAN A VIVIR UNA VIDA DE FE: UN HOMBRE QUE APROVECHÓ LA OPORTUNIDAD DE SU VIDA
Bartimeo era un hombre ciego, relegado al borde del camino. Su vida parecía marcada por la rutina de la mendicidad y la indiferencia de la multitud. Sin embargo, cuando escuchó que Jesús pasaba cerca, algo dentro de él se encendió: la fe que no depende de lo que se ve, sino de lo que se cree.
Marcos 10:50-52 NBV Bartimeo se quitó la capa, la tiró a un lado, dio un salto y fue a donde estaba Jesús.
51 ―¿Qué quieres que te haga? —le preguntó Jesús. ―Maestro —dijo—, ¡quiero recobrar la vista!
52 Jesús le dijo: ―Puedes irte, tu fe te ha sanado. Instantáneamente el ciego vio; y siguió a Jesús en el camino.
No podía ver, pero podía gritar. Y gritó con todas sus fuerzas: “¡Jesús, Hijo de David, ¡ten misericordia de mí!”. La gente lo reprendía, lo mandaba callar, pero él no se detuvo. No le importó el disgusto de los demás, porque sabía lo que quería: un encuentro con el Maestro.
Bartimeo no se victimizó. No se quedó lamentando su condición. Aprovechó la oportunidad de su vida. Cuando Jesús lo llamó, se quitó la capa, símbolo de su pasado y de su dependencia, y dio un salto hacia la esperanza.
Jesús, que conocía su necesidad, le preguntó: “¿Qué quieres que te haga?”. Dios sabía que necesitaba ver, pero quiso escuchar de sus labios la expresión de su fe. Bartimeo respondió con claridad y convicción: “¡Quiero recobrar la vista!”.
Su fe lo sanó al instante. Sus ojos se abrieron, pero más que ver el mundo, vio al Salvador. Y no volvió al borde del camino: siguió a Jesús en el camino. Su vida cambió de dirección, porque la fe lo llevó de la mendicidad a entender el propósito de su existencia.
Este relato nos recuerda que la fe no se queda en deseos vagos, sino que se expresa en acciones concretas: gritar cuando otros callan, levantarse cuando parece imposible, proclamar con firmeza lo que se espera de Dios. Bartimeo nos enseña que la oportunidad de la vida se aprovecha con fe decidida.
Hoy, Jesús también te pregunta: “¿Qué quieres que te haga?”. No dudes, no te victimices, no te detengas por la opinión de otros. Responde con fe, porque tu clamor puede abrir el camino hacia un nuevo destino.
ORACION DE FE: Amado Dios, como Bartimeo, hoy dejo atrás mi capa del pasado y corro hacia Ti. No me detendrán las voces que quieren callar mi clamor, porque sé lo que necesito: un encuentro contigo, un milagro de ti. Abre mis ojos para ver tu propósito, fortalece mi fe para seguirte en el camino, y haz de mi vida un testimonio de esperanza y transformación. En el poderoso nombre de Cristo Jesús, ¡Amén!
TRES PASOS PRACTICOS A DAR CON FE:
1. Clama con valentía. No te detengas por las voces que quieren silenciar tu fe. Grita tu necesidad a Jesús con convicción, aunque otros no lo entiendan.
2. Deja atrás tu capa. Renuncia al pasado, a la dependencia y a la victimización. Suelta lo que te ata y da un salto hacia la esperanza que Cristo ofrece.
3. Responde con claridad. Cuando Jesús te pregunte qué quieres, exprésalo con fe y certeza. Di tu necesidad y tu confianza en Él, porque tu respuesta puede abrir el camino hacia un nuevo destino.
Por: J. Sesar Carrillo S.
Pr. Iglesia Cristiana Fe
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