El CASANE nace y se inspira en la Palabra de Dios, especialmente en el Evangelio de San Mateo 25, 34-40, donde Jesús nos dice:
“Tuve hambre y me dieron de comer… cada vez que lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron”. CASANE - Santa Teresa de Calcuta
Somos un grupo de voluntarios que aman y sirven a Jesús por medio del Ministerio de Servicio: CASANE (Centro de
Asistencia Social del Apostolado de la Nueva Evangelización). Trabajamos por las personas más necesitadas de Oruro, en comedores, en roperos, en asistencia médica gratuitos; sin embargo, el propósito principal es el de llevar a los pobres el Pan de Vida que ha bajado del Cielo, por eso brindamos programas de catequesis y de evangelización. En el Año Bendito de la Misericordia: SED MISERICORDIOSOS COMO VUESTRO PADRE ES MISERICORDIOSO.
“Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos? ¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Respondiendo el Rey, les dirá: En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mi lo hicisteis” (Mt. 25, 34-40)
CIC 544 El Reino pertenece a los pobres y a los pequeños, es decir a los que lo acogen con un corazón humilde. Jesús fue enviado para "anunciar la Buena Nueva a los pobres" (Lc 4, 18; Cf. 7, 22). Los declara bienaventurados porque de "ellos es el Reino de los cielos" (Mt 5, 3); a los "pequeños" es a quienes el Padre se ha dignado revelar las cosas que ha ocultado a los sabios y prudentes (Cf. Jesús, desde el pesebre hasta la cruz comparte la vida de los pobres; conoce el hambre (Cf. Jn 4,6-7; 19,28) y la privación (Cf. Aún más: se identifica con los pobres de todas clases y hace del amor activo hacia ellos la condición para entrar en su Reino (Cf. Mt 25, 31-46).