11/02/2026
TOMAR EN CUENTA
En tiempos donde quienes deberían ser guías espirituales fallan de manera tan grave, es vital recordar que nuestra fe no se cimenta en hombres imperfectos, sino en un Dios inmutable.
Aquí tienes un mensaje de fe sólido para la iglesia en este momento de crisis:
1. Dios es el único Juez y Pastor Supremo
Aunque los líderes fallen, Dios no ignora la injusticia. La Biblia advierte que los líderes rendirán cuentas de manera más estricta.
La promesa de justicia: Dios mismo promete juzgar a los malos pastores que se aprovechan del rebaño y proveer líderes según su corazón. El juicio comienza por la casa de Dios (1 Pedro 4:17).
Enfoque: No permitas que la conducta de un hombre nuble la santidad de Dios. Él sigue siendo fiel.
2. Tu fe está enraizada en Cristo, no en instituciones
Cuando un líder cae, es una oportunidad dolorosa para realinear nuestra devoción.
La Roca: Las personas pueden decepcionar, pero Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (Hebreos 13:8). No dejes la iglesia de Cristo por los pecados de quienes la administran mal.
Discernimiento: Un verdadero líder debe ser irreprochable y servidor, no un buscador de ganancias mundanas. Si el fruto no es santidad, ese liderazgo no proviene de Dios.
3. La santidad es un llamado personal
La falta de ejemplo de otros no nos exime de nuestra propia búsqueda de Dios.
Firmeza: En medio de la crisis, recurre más que nunca a la Palabra de Dios para no ser arrastrado por el desánimo.
Acción: La iglesia tiene el mandato de denunciar la corrupción y proteger a los vulnerables. No es falta de fe exigir justicia; es un acto de amor por la verdad.
Reflexión final: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones". Que la debilidad humana te empuje a los brazos de Aquel que nunca te fallará. Mantén tus ojos en el Autor y Consumador de la fé