23/05/2025
Reflexión del día 23 de Mayo, por (Andrea Vilaseca)
Hoy, Dios nos habla a través de la primera lectura y del Evangelio para recordarnos qué es lo verdaderamente esencial en nuestra vida de fe. En la lectura, los apóstoles se enfrentan a una pregunta importante: ¿deben imponer a los nuevos creyentes —los gentiles— las mismas reglas que a los judíos para que puedan salvarse? Con la guía del Espíritu Santo, deciden no imponer cargas innecesarias, sino centrarse en lo que realmente importa.
Y en el Evangelio según san Juan, Jesús mismo nos dice qué es lo esencial:
“Ámense los unos a los otros como yo los he amado.” 💛
Ese es el centro de todo: aprender a amar como Él nos ama. Un amor inmenso, más grande que los cielos, como dice el salmo de hoy.
Pero hay algo más. En Marcos 12,28-31, Jesús también nos recuerda:
“Ama a tu prójimo como a ti mismo.”
No más que a ti.
No menos que a ti.
🤍 Amarnos a nosotros mismos no es egoísmo. Es necesario. Cuidarnos, atender nuestras propias necesidades, también es un acto de amor… y es lo que nos permite amar mejor a los demás.
Pidámosle a Dios sabiduría para vivir ese amor verdadero: un amor que no se olvida de los demás, pero tampoco se abandona a sí mismo.