07/01/2026
Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra amadísima, mira con bondad a tus hijos que te veneran, te invocan y te alaban con confianza.
Tú sabes, Madre, cuánta necesidad tenemos de tu ayuda y asistencia. Dígnate visitarnos, como visitaste la casa de Isabel. Recorre con tu Hijo Jesús todas las tierras, obrando maravillas de tu bondad y poder.
Oh Madre, ven también a nuestro hogar. Ilumina a los que se han extraviado, convierte a los pecadores, consuela a los afligidos, fortalece a los justos y forma santos.
Que todos tus hijos sigan los caminos de la sincera conversión a Dios, indicados por ti en la oración y la penitencia; que todos sientan la atracción de tu Inmaculado Corazón, y a través de él, consagrados a tu Jesús, que observen fielmente las promesas del Bautismo y vivan plenamente la vida cristiana.
Oh María, Auxiliadora de los cristianos, ven y llénanos de toda bendición para que, visitados por ti en la vida y especialmente en la hora de la muerte, por medio de ti, alcancemos la bienaventurada eternidad.
Amén.