05/12/2020
7mo día de la NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN 2020
“Con María Inmaculada, abracemos la Palabra de Jesús, para confesarlo nuestro Señor”
ORACIÓN INICIO Madre Purísima, Patrona de nuestra Parroquia: con alegría te saludamos y te veneramos en esta novena, que consagramos al misterio de tu Inmaculada Concepción; y por el privilegio especial y único que en el principio te hizo la Inmaculada Concepción, por tu digno intermedio pedimos que el Señor nos libre de todo mal y de todo pecado, que llene nuestras almas con el don de la gracia, que derrame sobre nosotros la plenitud de los dones del Espíritu Santo y que Jesús viva en cada corazón de ésta, tu comunidad de Wanda, para la gloria de Dios, para tu honor y para bien nuestro temporal y eterno. Amén
SÉPTIMO DÍA
MARÍA, MADRE DE TODA LA HUMANIDAD
Hermanos: Todos sabemos que al principio de la historia de los hombres, cuando Adán se apartó del Plan de Dios, había una mujer, Eva, compartiendo con él su desobediencia y jugando un decisivo papel en la misma. Era la madre de la humanidad pecadora. Así también, cuando llegó la Hora de Jesús, el momento supremo de redimir al hombre, también tuvo una mujer asociada a su obra, tomando parte en la tarea de alumbrar una nueva creación y un nuevo tipo de hombres. Junto a la cruz, María realizaba una nueva dimensión de su maternidad, recibiendo la misión de ser Madre de la humanidad redimida, Madre de la Iglesia.
PRIMERA LECTURA (Génesis 3, 9-15.20)
Lectura del libro del Génesis: Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: “¿Dónde estás?” El contestó: “Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí”. El Señor le replicó: “¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?” Adán respondió: “La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí”. El Señor dijo a la mujer: “¿Qué has hecho?” Ella respondió: “La serpiente me engaño, y comí”. El Señor Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida, establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre su estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando la aseches en su calcañar”. El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL (1 Sam 2, 1. 4-5. 6-7. 8abcd -R.: 1a)
R: Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador.
Mi corazón se regocija por el Señor, mi poder se exalta por Dios; mi boca se ríe de mis enemigos, porque gozo con tu salvación. R.
Se rompen los lazos de los valientes, mientras los cobardes se ciñen de valor; los hartos se contratan por el pan, mientras los hambrientos engordan; la mujer estéril da a luz siete hijos, mientras la madre de muchos se queda baldía. R.
El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta; da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece. R.
Él levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para hacer que se siente entre príncipes y que herede un trono de gloria. R.
EVANGELIO (Juan 19,25-27)
Lectura del santo Evangelio según San Juan: En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. Palabra del Señor.
INTENCIONES
Por la Iglesia, para que entre todos, llamemos a nuestra madre María: dichosa por haber creído que la palabra de Dios se cumplirá. Oremos.
Por los que han dejado todo para seguir y entregarse a Cristo, especialmente los sacerdotes, para que se sientan felices, como María, por haber escogido la mejor parte. Oremos.
Por los jóvenes y los adolescentes: para que aspiren siempre a realizar en su vida ideales de pureza y caridad, imitando a la siempre Virgen María. Oremos.
Por los que han perdido a los que aman: para que encuentren en María el afecto y la protección de una madre que recibió esta misión de su Hijo en la cruz. Oremos.
ORACIÓN FINAL Purísima Madre Inmaculada, en este día de novena en tu honor, nos unimos como comunidad para glorificar y engrandecer las maravillas que Dios ha revelado en vos, por eso te decimos: Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, morir sin tu bendición. Amén.
PADRE NUESTRO – AVE MARIA - GLORIA