21/10/2020
La Señal del Arco Iris
Al salir del arca Hashem le encomendó a Noaj: “Fructificaos y multiplicaos”, Noaj no cumplió con el mandato porque tenía miedo de que Hashem nuevamente destruyera al mundo en el futuro. Entonces Hashem hizo un juramento de no traer otro Mabul. Sin embargo, Noaj no quedó satisfecho y exigió una señal.
Hashem accedió al requerimiento de Noaj. Le mostro el arco iris en el cielo y le dijo –Esta es la señal del pacto. Cuando Satán acuse y condene a la humanidad en tiempos de rebeldía y exija que la lluvia se transforme en diluvio trayendo destrucción sobre el mundo, tomaré en cuenta el arco iris y recordaré Mi pacto de no traer un mabul jamás.
El arco iris había sido designado para este fin el Erev Shabat de los seis días de la Creación. ¿Por qué razón se eligió al arco iris como símbolo de paz entre Hashem y la humanidad?
Hashem dijo: “Cuando traje el mabul, mi arco estaba dirigido contra el hombre. El arco iris se asemeja a un arco al revés, lo cual significa que no habrán más ‘arcos del firmamento’ enviados para destruir a la humanidad”.
Periódicamente, aparece el arco iris en el cielo para asegurarnos que a pesar de nuestros pecados, Hashem no nos aniquilará. Sin embargo, el arco iris nos pronostica y nos recuerda que de no ser por el pacto de Hashem, nosotros también seríamos juzgados como lo fue la generación de Noaj.
En tiempos del Rey Jiskiahu y de los miembros de la Gran Asamblea, el K’lal Israel alcanzó un nivel muy alto de rectitud. (En tiempos de Jizkiahu hasta los niños pequeños estaban muy bien versados en temas halájicos complicados). Por lo tanto, estas dos generaciones no necesitaban la certeza de dicha alianza o del arco iris, ya que eran sus grandes méritos los que los protegían.
Está prohibido mirar fijo al arco iris porque la Shejina de Hashem aparece allí. Sin embargo, es correcto mirarlo brevemente y recitar una bendición (Baruj atá Ad-nay Eloh-nu mélej ha’olam zojer haberit, neemán bibritó vekayam bemaamaró/Bendito eres Tú, Eterno, Di-s nuestro, soberano del universo, que recuerda el pacto [con Nóaj], es fiel a Su pacto y cumple Su palabra), recordando que Hashem prometió no destruirnos a pesar de nuestros pecados. Esta reflexión debe hacer evocar en nuestras mentes ideas de teshuva.
El Midrash Dice, El Libro de Beresh*t, Parashá Noaj, Ed. Bnei Sholem.