31/07/2026
Con inmenso dolor y una profunda tristeza en nuestros corazones, hoy despedimos a nuestra querida hermana Silvia, quien ha partido al encuentro del Señor.
Su partida deja un vacío muy grande en nuestra comunidad. Nos cuesta aceptar que ya no estará entre nosotros con su sencillez, su disponibilidad y ese corazón generoso que siempre encontraba una manera de servir. Silvia fue una fiel servidora del grupo Emaús, de caritas y de tantos otros espacios de nuestra comunidad. Nunca buscó reconocimientos; simplemente estaba allí, ofreciendo su tiempo, sus manos y su amor, incluso en las tareas más pequeñas, porque entendía que servir era una forma de amar a Dios.
Hoy solo nos queda agradecer por el regalo de haber compartido su vida con nosotros. Gracias, Silvia, por cada sonrisa, por cada gesto de entrega, por cada servicio silencioso que dejaste sembrado en nuestros corazones. Tu ejemplo permanecerá vivo entre nosotros y será una huella difícil de olvidar.
Elevamos nuestras oraciones para que el Señor la reciba con los brazos abiertos y le conceda el descanso eterno. Que nuestra Madre, María Auxiliadora, la abrace con su infinito amor, la lleve de su mano hasta la presencia de Dios y la haga g***r para siempre de la paz y la gloria del Cielo.
Como comunidad, abrazamos con todo nuestro cariño a sus hijos y a toda su familia. Compartimos su dolor, rezamos por ellos y pedimos al Señor que les regale la fortaleza necesaria para atravesar este momento tan difícil.
Querida Silvia, hoy lloramos tu partida, pero también damos gracias por tu vida. Descansa en la paz del Señor. Hasta que Dios, en su infinita misericordia, nos permita volver a encontrarnos.
Volá alto mariposita misionera, te extrañaremos❤️