Iglesia Buena Nueva

Iglesia Buena Nueva Iglesia Cristiana Evangélica Bautista. Hace unos 40 años que servimos en Buena nueva comunicando el evangelio y discipulando a los creyentes.

Somos una iglesia enfocada a la familia por eso tenemos espacios para toda tu familia.

¿Conque Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?”Solo esto bastó para arruinar por completo el momento ...
25/05/2026

¿Conque Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?”

Solo esto bastó para arruinar por completo el momento y el lugar más hermosos que puedas imaginarte. Bastó para que el enemigo sembrara algo diferente en el corazón del ser humano.

Dios ya lo había hecho todo por el ser humano, hasta el punto de sembrar Él mismo un hermoso jardín como punto de conexión para encontrarse y caminar con nosotros. Pero dice la Biblia que

: “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho…”

(Génesis 3:1, NVI).

Y esta serpiente, que tú sabes bien de quién se trata, utilizó su astucia para sembrar una duda en el corazón de Eva. Y una sola duda fue todo lo que se necesitó para destruir la conexión e intimidad que Adán y Eva tenían con Dios.

¿Sabes? Hasta el día de hoy esta sigue siendo la estrategia favorita del enemigo en nuestra vida. Si el enemigo logra sembrar una duda en tu mente para que no confíes en Dios, en sus planes, en su proceso y en su propósito en tu vida, entonces ha logrado avanzar en su estratégia.

Eva no cayó primero por tomar el fruto prohibido, cayó cuando empezó a cuestionar el carácter de Dios.

“¿Será cierto?”
“¿Dios está reteniendo algo bueno?”
“¿De verdad puedo confiar en Él?”

¿alguna vez te has hecho estas preguntas en tu mente?

¿Sabes? La raíz de muchas de nuestras luchas hoy no es la desobediencia, es la desconfianza. La desconfianza es la forma más rápida de destruir cualquier relación. Si yo dejo de confiar en mi esposa, ese es el principio del fin de nuestra relación.

Es lo mismo en tu relación con Dios. Por eso hoy quiero recordarte esto: Dios nunca ha dejado de ser digno de confianza.

Aunque no siempre entiendas… aunque no veas todo claro… aunque sientas que algo te falta… Dios te ama profundamente. Y Él siempre quiere lo mejor para ti. No siempre lo más fácil, no siempre lo que más deseas, pero sí lo que más necesitas.

Por eso mi oración por ti hoy es: no cambies el jardín que Dios plantó para ti, por la duda que el enemigo quiere sembrar en tu corazón. ¿Qué tal si haces esta pequeña oración conmigo?

Señor, hoy reconozco que muchas veces he dudado de tu bondad. He querido tomar el control y hacer las cosas a mi manera. Ayúdame a confiar en ti, incluso cuando no entiendo.

24/05/2026
Déjame hacerte una pregunta: ¿te gustan los jardines? Apenas tenemos un pequeño espacio donde hemos puesto, o mejor dich...
24/05/2026

Déjame hacerte una pregunta: ¿te gustan los jardines?
Apenas tenemos un pequeño espacio donde hemos puesto, o mejor dicho, mi esposa ha puesto, algunas flores.

Y aunque no es un gran jardín, ese pequeño patio se ha convertido en un lugar especial. Nos encanta sentarnos ahí, conversar y ver a nuestros hijos jugar. Para nosotros es un lugar de conexión.

Hace poco, leyendo la Biblia, noté algo que me impactó profundamente: ¿sabías que lo primero que Dios hizo para el ser humano fue plantar un jardín?

“Dios el Señor plantó un jardín al oriente del Edén, y allí puso al hombre que había formado” (Génesis 2:8, NVI).

¿Te imaginas eso? El Dios todopoderoso, el Creador del universo plantando un jardín.

Me encanta pensar que el lugar donde comenzó nuestra historia no fue una gran ciudad, ni un majestuoso templo, sino un jardín. Un lugar diseñado por Dios mismo.

En ese jardín había belleza, provisión y orden, pero sobre todo había presencia.

Así como nuestro pequeño patio es un lugar de conexión, el Edén era el lugar donde el ser humano se encontraba con Dios. Adán no solo vivía en un lugar perfecto; vivía en comunión perfecta.

No había vergüenza.
No había miedo.
No había distancia.
Solo relación.
El jardín es evidencia de que el corazón de Dios siempre ha sido acercarse, proveer y caminar contigo. , hoy quiero recordarte esta verdad: Dios sigue siendo el mismo. Sigue siendo un Dios que planta, cuida y se acerca. Desde el principio, su deseo ha sido caminar contigo.

Así que hoy te dejo con una pregunta sencilla: ¿le permitirías a Dios sentarse en el “jardín” de tu vida?

Tal vez no sea perfecto. Tal vez sea pequeño. Pero es justo ahí donde Él quiere encontrarse contigo.

¿Alguna vez has visto un barco en medio de la tormenta? Las olas lo sacuden, el viento lo empuja, todo se mueve… pero el...
23/05/2026

¿Alguna vez has visto un barco en medio de la tormenta? Las olas lo sacuden, el viento lo empuja, todo se mueve… pero el ancla lo mantiene firme. No importa cuánto arrecie la tormenta: el barco no se va a la deriva.

Así es la fidelidad de Dios en tu vida.

Cuando miras atrás y piensas en esos momentos de gran dificultad, seguramente puedes reconocer cómo Dios ha estado allí… y cómo seguirá estando en cada etapa de tu vida.

Todos hemos atravesado momentos duros: dificultades financieras, problemas familiares, enfermedades, por mencionar solo algunos.

Sin embargo, al mirar atrás, puedes ver la fidelidad de Dios sobre ti, y eso te da la confianza para seguir adelante hoy.

“¡Bendito seas, mi Dios, tú que vives y me proteges! ¡Alabado seas, mi Dios y Salvador!”

(Salmo 18:46, TLA).

Lo que mantenía a David firme en el camino era la convicción de que Dios estaba con él, dándole la victoria y obrando en su vida. Y esa misma verdad sigue vigente hoy: Dios nunca te dejará. Él está de tu lado, obrando en cada área de tu vida, aunque no lo veas.

En lo personal, saber que Él está conmigo es lo que me sostiene cada día.

Entender que está a mi lado en cualquier circunstancia, que Dios es por mí y no contra mí, que defiende mi causa sin importar cuál sea, y que cuento con su poder, sabiduría y guía, es lo que me anima a seguir peleando la buena batalla de la fe con fuerzas renovadas.

Saber que Dios pelea tus batallas es como un ancla firme en medio de la tormenta: todo puede moverse a tu alrededor, pero tú permaneces en pie.

Que hoy puedas seguir el consejo que David nos deja al final del salmo: alábalo, levanta tu voz en adoración y prepárate para ver la victoria del Señor en tu vida. ¡Él está obrando de manera preciosa en ti!

Eres amado, y siempre lo has sido, desde que Dios te pensó en la eternidad. Nunca lo olvides.

Recuerdo cuando mi hijo estaba aprendiendo a caminar: lo que marcaba toda la diferencia era la mano de su papá.Daba paso...
22/05/2026

Recuerdo cuando mi hijo estaba aprendiendo a caminar: lo que marcaba toda la diferencia era la mano de su papá.

Daba pasos inseguros; muchas veces se tambaleaba y perdía el equilibrio… pero mientras la mano de su papá lo sostenía, no caía. Y aun cuando tropezaba, esa mano lo levantaba, lo afirmaba y le daba la confianza para seguir.

Con el tiempo, esos pasos inseguros se volvieron firmes… y mi hijo comenzó a caminar con seguridad.

Mira lo que escribió David:

“Tu mano derecha me sostiene… Has trazado un camino ancho para mis pies, para que no resbalen”

(Salmo 18:35–36, RVR1960).

David tenía la certeza de que no era su propia fuerza la que lo mantenía en pie… era la mano de Dios.

Quizás hoy te sientes como ese niño: dando pasos inseguros, con miedo a caer, sin saber si podrás seguir avanzando. Sabes cómo se siente eso: empiezas a pensar en tus problemas, y les das vueltas una y otra vez, hasta que ocupan toda tu mente.

Yo también me he sentido así en más de una ocasión: insegura, tambaleante… y sé lo difícil que es. Por eso hoy quiero invitarte a reflexionar conmigo: ¿quién está sosteniendo tu mano en este momento?

En este versículo hay una convicción profunda que nace del corazón: “Dios no me suelta. Él me sostiene en cada paso, me afirma cuando me debilito y va delante de mí, preparando el camino para que no tropiece. No camino solo.”

Dios te llama a levantarte con convicción. ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste así?

Frente a tus problemas, comienza a declarar con fe la grandeza y la fidelidad de Dios hacia ti. Aférrate a su diestra por medio de la fe y permite que su gozo y su paz vuelvan a llenar tu día a día.

No estás solo: Dios está a tu lado, en los momentos buenos… y también en los difíciles.

Cuando vienen esas lluvias impetuosas, ¡qué bien sienta poder estar bien resguardado en casa! Esto es particularmente ci...
21/05/2026

Cuando vienen esas lluvias impetuosas, ¡qué bien sienta poder estar bien resguardado en casa! Esto es particularmente cierto en los días de tormenta, en los que hay un contraste enorme entre el clima inhóspito del exterior y el ambiente acogedor del hogar.

Ayer vimos que tenemos un refugio constante y seguro en la presencia de Dios. Su presencia es especialmente acogedora, sobre todo en los momentos de tormenta. ¡Qué descanso tan dulce es poder esconderse en Él!

El rey David continúa su salmo diciendo:

“Contigo desbarato ejércitos; con mi Dios escalo murallas”

(Salmo 18:29, RVR1960).

Él reconoce a Dios como su roca firme, comprendiendo que su fuerza no nace de sí mismo, sino de aquel que lo sostiene. Con el Señor a su lado, ninguna batalla es demasiado grande, ningún desafío demasiado alto.

En el día oscuro, no solo puedes hallar refugio en los brazos de Dios; también, por medio de la fe, puedes levantarte y vencer. Él te equipa en medio de la lucha, te fortalece para seguir adelante y reviste tu corazón de valor. Dios no se equivoca: sus promesas permanecen firmes, y su protección es un abrigo seguro para quienes confían en Él (Salmo 18:30, RVR1960).

Deja que hoy su fuerza llene cada rincón de tu ser. En medio de cualquier adversidad, permite que esta promesa te envuelva, te levante y renueve tu espíritu con un gozo profundo. No estás solo: Dios es tu roca inamovible, y quien allana tus caminos.

¿Oramos juntos? “Señor, gracias porque en ti siempre encontramos refugio en los momentos difíciles. Gracias porque contigo a nuestro lado todo cambia, y nos das fuerzas para levantarnos de nuevo. Te pido por... para que pueda experimentar esta realidad en su vida como nunca antes por medio de la fe. En el nombre de Jesús. ¡Amén!”

Renueva tu alma hoy en la presencia de Dios.

Espero que estas reflexiones sobre el Salmo 18 hablen a tu corazón de una manera especial y te ayuden a ser cada vez más...
20/05/2026

Espero que estas reflexiones sobre el Salmo 18 hablen a tu corazón de una manera especial y te ayuden a ser cada vez más libre de todo temor en tu vida. ¡Estás en mis oraciones!

Cuando era niño y sentía miedo por la noche, siempre corría a la habitación de mis padres, porque allí me sentía seguro. Era una sensación hermosa: podía relajarme, sabiendo que estaba protegido. Sin duda, ese era mi lugar seguro.

¿Qué sientes cuando lees este pasaje?

“Me sacó a un lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí”

(Salmo 18:19, RVR1960).

El rey David tenía una relación profunda con su Padre celestial. Sabía que podía acudir a su presencia en cualquier momento y descansar plenamente en aquel que lo amaba.

David desarrolló una conexión tan extraordinaria con Dios que pudo decir: “Me respondió porque se agradó de mí”. No era perfecto, pero su corazón y su vida agradaban a Dios. Sin importar lo que enfrentara, tenía la certeza de que el Señor lo libraría. ¡Es verdaderamente admirable!

¿sientes esa conexión con Dios al punto de saber que Él te sostendrá en cualquier situación que estés atravesando? Esa conexión nace de una relación viva con Él, que te impulsa a pasar tiempo en su Palabra, en oración y en su presencia. Esa conexión es la que nos lleva a deleitarnos en Dios, aun en medio de las dificultades.

Si sientes que esa conexión se ha debilitado, la buena noticia es que puedes avivarla nuevamente. Me encanta cómo David declara: “Me libró, porque se agradó de mí”. ¡Él tenía la certeza de que Dios lo amaba! Esa seguridad es clave para experimentar su victoria en tu vida.

Dios no está buscando perfección en ti… está buscando una conexión real contigo. Y cuando decides caminar con Él, comenzarás a ver su favor manifestarse de maneras increíbles.

¿Qué acciones prácticas puedes tomar desde hoy para avivar esa relación?

Piénsalo y toma unos minutos para orar y escribir las ideas que surjan en tu corazón. Ven a la presencia de Dios: ese es tu lugar espacioso.

Mira el videoEl rey David sigue diciendo: “Tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz…Envió sus saetas, y los ...
18/05/2026

Mira el video
El rey David sigue diciendo:

“Tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz…Envió sus saetas, y los dispersó; Lanzó relámpagos, y los destruyó”

(Salmo 18:13-14, RVR1960).

Estos versículos siempre han sido profundamente alentadores para mí. Dios responde con poder a una fe viva, firme e imparable, una fe que se apoya completamente en Él. No sé tú, pero yo anhelo ese tipo de fe en mi vida.

Este momento nos recuerda que la vida de David estaba en juego, perseguido por el rey Saúl, quien quería matarlo. ¿Te imaginas cómo te sentirías si alguien te buscara para hacerte daño a ti y a tu familia? Así se encontraba David: rodeado, aparentemente sin salida.

Una vez más se refugia en Dios, sabiendo que Él intervendrá y escribe:

“Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. Me libró de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo. Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo”

(Salmo 18:16-18, RVR1960).

Me encanta la fe de David, no era alguien que no sentía miedo… era alguien que, aun sintiéndolo, sabía a quién acudir. Y Dios respondió a su clamor. El miedo puede cegarnos y paralizarnos, pero cuando aun así lo buscamos, Él se acerca y cuando comprendes en tu espíritu quién está contigo realmente, entiendes que no tienes nada que temer.

¡el Dios de los ejércitos pelea por ti! Pídele que hoy llene tu corazón de fe y fortaleza, para que puedas atravesar cada situación con sus fuerzas. Permite que su paz y su confianza inunden tu vida. No has sido creado para vivir en temor ni en derrota, sino para caminar con seguridad en su victoria.

Dios está contigo en cada paso que das.

Qué sientes cuando te encuentras en medio de una situación que parece no tener solución? Tal vez te ha pasado sentirte e...
16/05/2026

Qué sientes cuando te encuentras en medio de una situación que parece no tener solución? Tal vez te ha pasado sentirte en un lugar tan oscuro… como caminar por calles que parecen no tener salida. Es una sensación desesperante.

La noche es densa. La soledad pesa. La incertidumbre te rodea. No sabes hacia dónde ir ni qué hacer. Todo parece cerrado… sin salida. Y, sin embargo, en medio de ese escenario, decides confiar en Dios.

El Salmo 18 comienza así:

“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía; en Él confiaré…”

(Salmo 18:1-2, RVR1960).

David escribe estas palabras después de haber atravesado momentos de extremo peligro, incluso cercanos a la muerte. Pero, en lugar de enfocarse en lo que vivió, decide declarar quién es Dios para él.

Hace unos días, mientras leía este salmo, sentada en el patio de mi casa, comencé a reflexionar sobre quién es Dios para mí. Estas palabras dejaron de ser solo un pasaje… y se volvieron personales.

Entonces entendí que esta no era solo la historia de David; también era mi historia.

Dios ha sido mi roca cuando todo parecía inestable;

mi refugio cuando sentí que todo a mi alrededor se derrumbaba;

mi fortaleza, cuando ya no tenía fuerzas.

En ese momento, un profundo agradecimiento comenzó a surgir desde lo más hondo de mi corazón. Pude ver con claridad que nunca estuve sola. Esto también nos recuerda que Dios siempre estará con nosotros, incluso en los momentos más oscuros.

Cierra tus ojos por un momento y comienza a agradecerle por quien es Él para ti. ¡Y descansa sabiendo que Dios pelea por ti! No estás solo.

A lo largo de esta semana, me gustaría que recorramos juntos el Salmo 18 y descubramos las verdades profundas que se esconden en cada uno de sus versos. ¿Estás listo?

Oremos: Señor, hoy te doy gracias porque has sido mi refugio en cada momento. Ayúdame a confiar cada día más en Ti, en medio de cualquier situación. En tu nombre. Amén.

Hace poco, en las noticias, volvió a salir un artículo sobre un escritor y conferencista cristiano famoso que confesaba ...
15/05/2026

Hace poco, en las noticias, volvió a salir un artículo sobre un escritor y conferencista cristiano famoso que confesaba haber estado viviendo en pecado. Tristemente no es la única noticia de este tipo que he visto en este año.

Aún más triste, no es una noticia que se limite a cristianos famosos. A nivel personal, he recibido noticias de conocidos que han caído en fallas morales y se han alejado de Dios.

Cada vez que recibo noticias de este tipo, mi corazón se entristece profundamente. Y siempre me pregunto cómo llegaron a eso.

La historia de Balaam nos da una respuesta rotunda, a causa de un corazón dividido.

Si la historia de Balaam terminara en el capítulo 24 de Números, podríamos quedarnos con la idea de que al final hizo lo correcto delante de Dios. Pero la Biblia nos muestra algo diferente. Hay varios versículos que muestran cómo terminó la historia de Balaam:

Números 31:16: dice que Balaam aconsejó hacer caer a Israel con idolatría.
2 Pedro 2:15: dice que Balaam amó el pago de la maldad.
Judas 1:11: habla del “error de Balaam”.
Apocalipsis 2:14: habla de la doctrina de Balaam que enseñó a poner tropiezo al pueblo.
La respuesta de por qué tantos líderes y creyentes siguen cayendo es que, como Balaam, nunca han rendido por completo su corazón.

Balaam controló sus palabras, ajustó sus acciones, pero nunca trató con lo que había dentro de él. Y de esta manera poco a poco se fue desviando, hasta alejarse por completo de Dios.

Pero aquí está lo más grave: Balaam no solo se desvió él, terminó desviando a otros. Un corazón que negocia con Dios nunca se queda en lo personal.

Afecta tu familia
Afecta tus decisiones
Afecta a quienes te rodean
Afecta tu liderazgo
Con esto en mente, mi invitación para ti hoy es a no ignorar las cosas que están peleando por tu corazón, Claudia, no ignores las áreas con las que el enemigo quiere seducir tu atención.

Pregúntate con total honestidad:

¿Qué área de mi vida no he rendido completamente a Dios?
¿Qué sigo justificando, negociando o postergando?
¿A quién podría afectar si no trato esto ahora?

No lo ignores, no lo disfraces, no lo postergues… Entrégalo.

Dios no está buscando perfección, está buscando rendición

Si has leído los capítulos 22 al 24 de Números y sabes lo que sigue en la historia de Balaam, podrías pensar: “Bueno, al...
15/05/2026

Si has leído los capítulos 22 al 24 de Números y sabes lo que sigue en la historia de Balaam, podrías pensar: “Bueno, al final Balaam hizo lo correcto.”

Y sí, en apariencia, lo hizo. Allí vemos que cada vez que intentó maldecir a Israel, terminó bendiciédolo. Dijo las palabras correctas. Pareciera que honró todo lo que Dios le mostró.

De hecho, en cada ocasión puedes ver la frustración del rey Balac, y la buena respuesta que Balaam le da: “Te mandé llamar para que maldijeras a mis enemigos, ¡y estas tres veces no has hecho sino bendecirlos! ¡Más te vale volver a tu tierra! Prometí que te recompensaría, pero esa recompensa te la ha negado el Señor. Balaam contestó: Dije a los mensajeros que me enviaste: Aún si Balac me diera su palacio lleno de oro y de plata, yo no podría hacer nada bueno ni malo, sino ajustarme al mandamiento del Señor. Lo que el Señor me ordene decir, eso diré”.

Pero, aunque pareciera que Balaam hizo lo correcto, su corazón nunca estuvo en el lugar correcto.

Dios no está buscando solo acciones correctas, está buscando corazones rendidos. Porque puedes hacer lo correcto y aún así estar lejos de Él.

Por eso la enseñanza y la invitación más grande que vemos en la vida de Balaam es que la meta no es solo obedecer, es rendir el corazón completamente. Balaam nunca cruzó la línea con sus palabras, pero sí en su corazón.

Dios no solo evalúa lo que sale de tu boca, sino lo que hay en tu corazón. Puedes obedecer externamente, pero si internamente sigues negociando, justificando o deseando lo que Dios ya dijo que no, algo sigue fuera de lugar en ti.

La verdadera rendición no es solo hacer lo que Dios dice, es querer lo que Dios quiere.

Hoy la invitación no es solo revisar tus acciones, sino examinar tu corazón. No se trata solo de “no hacer lo malo”, sino de amar hacer lo bueno, aunque nadie te vea.

Dirección

Santiago Ropolo 6330/Buena Nueva
Villa Nueva De Guaymallén
5523

Horario de Apertura

Lunes 19:00 - 22:30
Miércoles 19:00 - 22:00
Jueves 18:00 - 22:00
Viernes 17:00 - 21:00
Sábado 10:00 - 00:00
Domingo 18:00 - 22:29

Teléfono

2612075756

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Iglesia Buena Nueva publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir