21/08/2026
Cada 21 de agosto, la Iglesia recuerda a Nuestra Señora de Knock, cuya aparición tuvo lugar el 21 de agosto de 1879 en Irlanda. Aquel día, quince personas, de entre 5 y 74 años, afirmaron haber contemplado a la Virgen María junto a San José, San Juan Evangelista, un altar, una cruz y un cordero.
La aparición ocurrió alrededor de las 8:00 p.m., en medio de una intensa lluvia, y se prolongó durante aproximadamente dos horas. Los testigos permanecieron en oración y rezaron el Santo Rosario mientras contemplaban las figuras, que permanecieron en silencio.
La Virgen apareció vestida de blanco, con las manos y los ojos dirigidos hacia el cielo, como en actitud de oración. Sobre su cabeza llevaba una corona y una rosa. A su derecha se encontraba San José, con la cabeza inclinada hacia María, mientras que a la izquierda estaba San Juan Evangelista, vestido como obispo y sosteniendo un libro.
En el centro de la escena se encontraba un altar sobre el que aparecía un cordero, detrás del cual se levantaba una gran cruz. Alrededor del cordero se podían distinguir ángeles. Esta escena ha sido interpretada a la luz del Apocalipsis y de la Eucaristía: el Cordero representa a Cristo y la cruz recuerda su sacrificio redentor.
Uno de los videntes fue John Curry, quien tenía apenas cinco años cuando ocurrió la aparición. Años después, ya adulto, continuó dando testimonio de lo que había contemplado. Según relató, las figuras parecían estar vivas, aunque no pronunciaban palabra alguna.
La primera comisión de investigación fue establecida apenas seis semanas después de la aparición. Los quince testigos fueron interrogados y la comisión consideró que sus testimonios eran confiables. Décadas después, en 1936, tres de los videntes que aún vivían volvieron a confirmar sus declaraciones.
Los testigos llevaron posteriormente vidas sencillas y alejadas de la fama. John Curry, por ejemplo, emigró a Estados Unidos y mantuvo una profunda devoción a la Virgen María. Según el rector del Santuario de Knock, ayudaba diariamente en Misa y conservó hasta su muerte el recuerdo de aquella experiencia.
Con el paso de los años, Knock se convirtió en un importante lugar de peregrinación. Entre quienes han visitado el santuario se encuentran San Juan Pablo II, Santa Teresa de Calcuta y el Papa Francisco, quien llegó al lugar en 2018 durante su visita a Irlanda.
La aparición de Knock destaca por un detalle particular: la Virgen no pronunció ningún mensaje verbal. Su presencia, acompañada de San José, San Juan, el Cordero y la cruz, fue contemplada en silencio mientras los videntes rezaban el Rosario.
Hoy, Nuestra Señora de Knock continúa siendo una invitación a contemplar a Cristo, confiar en María y permanecer en oración. Millones de peregrinos se acercan al santuario cada año para pedir su intercesión y renovar su fe.
Conoce al santo aquí: https://ow.ly/yS1U50ZBTze