25/08/2026
Nuestra guía del Museo Brocheriano, Yoly Matiello nos comparte lo siguiente:
Con motivo de la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina, los obispos de la Conferencia Episcopal han solicitado a la Madre General del Instituto de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús; Madre
Inés de María Tessi; la imagen del Cristo de Brochero, para que presida la misa que oficiará en Córdoba, el Santo Padre.
La Madre Inés ha respondido con mucha generosidad a ese pedido; diciendo que sí…de la misma manera que hace 146 años la Madre Catalina respondía al Cura Brochero, con un sí, cuando le pidió que enviara Hermanas a Villa del Tránsito para que atiendan la Casa de Ejercicios Espirituales y el Colegio de niñas.
No podemos dejar de hacer algunas consideraciones entre estos dos acontecimientos que marcaron y marcan nuestro valle.
El primero: En 1880 la llegada de 16 hermanas Esclavas cruzando las altas cumbres a lomo de mulas y caballos para llegar a Villa del Tránsito.
El segundo: En noviembre de este año 2026 la visita de nuestro Papa y el cruce de las sierras del Cristo que mandó a tallar Brochero, y que preside actualmente, junto a la Purísima, la Capilla de la Casa de Ejercicios Espirituales.
Parecen dos hechos aislados, pero no es tan así…
Veamos:
En 1880 la Comunidad de las Hermanas vive en Córdoba capital, Madre Catalina prepara cuidadosamente el corazón de cada una de sus hijas que emprenderán ese viaje; las aconseja y reza por ellas, como lo hace una madre.
Sin dudas se ocupó que nada les faltara para esa larga travesía: ropas, elementos de abrigo, objetos personales, bolsos. Las hermanas traían el corazón y la mente llenos del mensaje de Amor del Corazón de Jesús, para esas niñas y mujeres que tanto cariño necesitaban.
Hoy 2026 las Hermanas Esclavas y personal del Museo Brocheriano con mucho esmero y cariño están acondicionando y preparando el Cristo de Brochero, para que cruce las altas Cumbres, llevando ese mensaje de amor y reparación a todo el pueblo argentino.
En 1880 el Cura Brochero acompañó a las Hermanas en esa travesía desconocida por ellas; llena de inconvenientes y sorpresas.
Cada caserío, cada familia, cada piedra que encontraron en el camino, fueron testigos de la voluntad y obediencia que las Hermanas asumieron para permanecer 146 años en este
pueblo.
Brochero las eligió; Brochero las trajo y aquí están tan presentes y entregadas para que su obra siga transitando.
Hoy aquí están y dicen “presente” para acompañar al Cristo en su traslado a Córdoba…son otros los caminos; la sociedad es otra; las comodidades son otras, los medios de transporte son otros…pero las
mueve el mismo carisma que les dejó Madre Catalina: Amor y Reparación. Signo que las identifica y que supieron unir al carisma Brocheriano: promoción humana y social, Amor a Cristo crucificado y devoción a
los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
En 1880, cuando las Hermanas, llegan al pueblo del Tránsito las recibieron con arcadas de flores y mucha alegría.
En noviembre de este año, cuando el Cristo de Brochero llegue a Córdoba será recibido con esa misma alegría por todos los cordobeses, por todos los argentinos y sin duda por el mundo entero, porque Brochero es
de todos; es universal.
Brochero sigue caminando, sigue misionando y evangelizando, sigue desparramando semillas de conversión en todos los caminos de Traslasierra.
Lo hace a través de los muchos devotos y peregrinos que llegan al Santuario cada día; lo hace a través de las Hermanas Esclavas que son herederas del legado espiritual y obras materiales que plasmó en nuestro querido pueblo; lo hace a través de corazones llenos de fe que llevarán al Cristo de Brochero a la ciudad de Córdoba.
“He podido pispear que me quedaré por siempre en el corazón de los serranos”.
Brochero es serrano, Brochero es Cordobés, Brochero es argentino; Brochero es de todos, de todos, de todos.
Yoly Matiello