24/05/2026
Madre amada,
hoy vengo cansado/a…
con heridas que nadie ve,
con tristezas que llevo en silencio,
con enfermedades del cuerpo y del alma.
Tú conoces mis luchas,
los pensamientos que me lastiman,
los vicios que no puedo dejar,
las cosas que me hacen daño
y aun así siguen atándome.
Abrázame, Virgen Santa,
cuando la soledad me consuma,
cuando la tristeza me robe la esperanza,
cuando el miedo me haga sentir perdido.
Ilumina mi corazón
como luz en medio de la lluvia,
y sana todo aquello
que me enferma por dentro.
Dame fuerza para soltar
lo que destruye mi paz,
valor para empezar de nuevo
y fe para creer que todavía puedo sanar.
Madre querida,
quédate conmigo en las noches difíciles,
seca mis lágrimas
y llévame de tu mano hacia la paz.
Amén.