22/07/2026
Con profundo pesar despedimos al Padre Marcelo.
Damos gracias a Dios por el regalo de su vida y de su ministerio. Fue el primer párroco de nuestra comunidad y dejó una huella imborrable entre nosotros.
Con dedicación y entrega ayudó con las obras materiales, como todas nuestras capillas y ampliación de nuestro templo, sino también la fe de un pueblo.
Hoy elevamos nuestra oración por su eterno descanso, agradecidos por su ejemplo de servicio, su cercanía y todo el bien sembrado en nuestra parroquia.
Que el Señor lo reciba en su Reino y le conceda el descanso eterno. Que brille para él la luz que no tiene fin.
¡Gracias Padre Marcelo! Su legado permanecerá siempre en nuestra comunidad.