04/06/2026
❤️📖🕊️ Evangelio del 4 de junio de 2026.
Evangelio según San Juan 6, 51-58
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».
Disputaban los judíos entre sí:
«Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Palabra del Señor
En el Evangelio de Evangelio según San Juan, Jesús dice unas palabras profundas y desafiantes:
“Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”.
Jesús no habla solamente de un alimento material, sino de Él mismo entregándose por amor. En la Eucaristía, Cristo se hace alimento para fortalecer nuestra vida espiritual, sanar el corazón y acompañarnos en el camino de cada día.
Muchos no comprendieron estas palabras y les parecían difíciles. También hoy puede costarnos entender un amor tan grande: un Dios que se queda con nosotros y se entrega completamente por nuestra salvación.
Cada vez que participamos de la Santa Misa y recibimos la comunión, no recibimos algo simbólico solamente; recibimos a Jesús vivo, que viene a habitar en nosotros. Él quiere ser nuestra fuerza en el cansancio, esperanza en las dificultades y paz en medio de las luchas.