03/11/2025
🤲 Una nena de 8 años tiene cáncer y necesita la ayuda de los correntinos.
Una fuerte historia de dolor y resiliencia se da en el Hospital Juan Pablo ll. Ashli Acevedo lucha por su vida y su madre apenas sostiene económicamente el hogar donde habitan.
De un día para el otro, la vida nos puede cambiar y marcar para siempre. Una muestra de ello es lo que le pasó a Mónica Montero quien vivía con su esposo y sus dos hijos, una nena de 8 años y un adolescente de 14 años, tranquilamente en su casa del barrio Centro de Virasoro hasta agosto de este año.
La primera semana de agosto no empezaba nada bien para la familia. El marido fue despedido de su puesto de transportista de una forestal. Y para el 7 un extraño sangrado aparecía en el cuerpo de Ashli. La primera hipótesis de la hemorragia era que se trataba de un problema de apéndice. Por ese motivo fue trasladada de urgencia al Hospital Pediátrico "Juan Pablo II", en Corrientes, Capital.
"Fue algo muy fuerte. Venir por una intervención leve y que el médico luego diga que tenía un tumor en el ovario", sostuvo. Luego vinieron más malas noticias, el tumor había "explotado" y llegó el diagnóstico de cáncer de ovario.
A partir de ese momento, Mónica y Ashli tuvieron que permanecer un mes y medio dentro del hospital. Período en que lo especialistas decidieron empezar con un tratamiento de quimioterapia para eliminar las células enfermas.
La angustia y el estrés por el que pasó esta mamá no tiene nombre. Un mes encerrada, sin contacto con el exterior y sin saber qué le deparaba al futuro de su hija.
Los pediatras establecieron que las sesiones de quimio debían hacerse cada 21 días. De esta forma, le pidieron a Mónica que se aloje en inmediaciones del hospital para evitar los largos traslados y un mejor control.
A dos cuadras del centro de salud, la madre consiguió un alojamiento que le cuesta unos $550.000 por mes. Por este motivo empezó una campaña solidaria para recaudar fondos y poder costear las necesidades básicas. "Yo no puedo trabajar porque debo cuidar a mi hija y cada tanto, y de forma sorpresiva, tiene recaídas", se justificó.
Ashli perdió su cabello y bastante peso, pero su mamá asegura que puede mantenerse bien si se alimenta de forma correcta (todos alimentos hervidos y caseros) y hace reposo. "De todas formas su humor puede cambiar drásticamente y hasta puede pasar tres días sin comer como consecuencia del tratamiento", lamentó Mónica.
Por estos motivos, la mujer empezó con una campaña solidaria hacia finales de agosto, que si bien comenzó a buen ritmo, perdió velocidad en los últimos días. "Si no pueden ayudar con dinero, bien nos sirve mercaderías o agua mineral", agregó.
¿Cómo ayudar?
Los interesados pueden enviar transferencias al alias ashliacevedo2025 o bien comunicarse con el número de teléfono 3756-456022. "Solo restan dos sesiones, y calculamos que para finales de diciembre terminará el tratamiento", remarcó.
Pero las peripecias en la vida de estas dos mujeres aún no termina. Recién para esa fecha sabrán cómo continuará las intervenciones médicas. "Es vivir en una completa incertidumbre, seguimos el día a día. Para enero tampoco sé a ciencia cierta si me quedo o debo regresar a Virasoro", recalcó.
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