Juventud Cristiana

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Juan 3:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

De tal manera amó Dios al mundo

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

11/09/2026

Hay momentos en los que Dios guarda silencio, pero su silencio no significa ausencia. Él sigue estando allí, sosteniendo nuestra vida con sus manos y enseñándonos a confiar cuando todavía no podemos ver la respuesta.


Juventud Cristiana
Emilio A. Luque

11/09/2026

No temas al valle que atraviesas. Si el Señor va contigo, aun los caminos más oscuros pueden convertirse en senderos de fe. Sigue adelante, querido hermano; Dios no te ha traído hasta aquí para abandonarte.

Juventud Cristiana
Emilio A. Luque

11/09/2026

“Se fuerte y valiente, pero sobre todo sé obediente; porque no siempre necesitamos entender el camino que Dios señala, sino confiar en Aquel que ya conoce el lugar al que nos llevará.”

Juventud Cristiana

Emilio A. Luque

«El pecado ofrece muerte como paga, pero Dios, en su infinita gracia, nos ofrece vida eterna como dádiva; y esa vida tie...
10/09/2026

«El pecado ofrece muerte como paga, pero Dios, en su infinita gracia, nos ofrece vida eterna como dádiva; y esa vida tiene un solo camino: Cristo Jesús.»

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09/09/2026
𝐒𝐢 𝐭𝐮 𝐬𝐮𝐩𝐢𝐞𝐫𝐚𝐬 (𝐓𝐞𝐬𝐭𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐬𝐨𝐥𝐝𝐚𝐝𝐨)Había terminado la guerra.Entre los soldados que habían sobrevivido, uno fue in...
09/09/2026

𝐒𝐢 𝐭𝐮 𝐬𝐮𝐩𝐢𝐞𝐫𝐚𝐬 (𝐓𝐞𝐬𝐭𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐬𝐨𝐥𝐝𝐚𝐝𝐨)

Había terminado la guerra.

Entre los soldados que habían sobrevivido, uno fue invitado a participar de una mesa de honor, junto a otros hombres que habían tenido una participación destacada durante el conflicto.

La mesa estaba llena de conversaciones. Algunos hablaban de las batallas, otros recordaban momentos difíciles y algunos compartían experiencias de aquellos días.

Pero aquel soldado permanecía en silencio.

Mientras los demás conversaban, él apenas levantaba la mirada. Parecía estar allí físicamente, pero sus pensamientos estaban muy lejos.

En determinado momento, uno de los presentes le preguntó:

—¿Por qué estás tan callado? ¿Hay algo que hayas vivido durante la guerra que te haya impresionado particularmente? ¿Alguna experiencia que nunca hayas podido olvidar?

El soldado permaneció unos segundos en silencio.

Entonces comenzó a hablar:

—Sí. Hay algo que nunca pude olvidar.

Y comenzó a contarles lo que había sucedido durante la guerra.

Un día, durante un momento de descanso, encontré a un joven soldado sentado aparte, leyendo una Biblia.

Me acerqué y comenzamos a conversar.

Él abrió su Biblia y comenzó a leerme las palabras de Jesús:

««𝐍𝐨 𝐬𝐞 𝐭𝐮𝐫𝐛𝐞 𝐯𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧; 𝐜𝐫𝐞𝐞́𝐢𝐬 𝐞𝐧 𝐃𝐢𝐨𝐬, 𝐜𝐫𝐞𝐞𝐝 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐞𝐧 𝐦𝐢́. 𝐄𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐏𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚𝐬 𝐦𝐨𝐫𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐡𝐚𝐲...»
—𝐉𝐮𝐚𝐧 𝟏𝟒:𝟏-𝟐, 𝐑𝐕𝐑𝟏𝟗𝟔𝟎»

𝐋𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮𝐨́:

««𝐋𝐚 𝐩𝐚𝐳 𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐣𝐨, 𝐦𝐢 𝐩𝐚𝐳 𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐲; 𝐲𝐨 𝐧𝐨 𝐨𝐬 𝐥𝐚 𝐝𝐨𝐲 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐝𝐚. 𝐍𝐨 𝐬𝐞 𝐭𝐮𝐫𝐛𝐞 𝐯𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧, 𝐧𝐢 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐚 𝐦𝐢𝐞𝐝𝐨.»
—𝐉𝐮𝐚𝐧 𝟏𝟒:𝟐𝟕, 𝐑𝐕𝐑𝟏𝟗𝟔𝟎»

Yo había leído esas palabras varias veces.

Pero para mí no significaban nada.

Entonces le dije:

—He leído muchas veces esa parte de la Biblia, pero nunca produjo nada en mí.

Y después le dije:

—Dejá esa Biblia. Es una pérdida de tiempo.

El joven me miró.

Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.

No discutió conmigo. No intentó convencerme. No levantó la voz.

Simplemente me miró y me dijo:

—𝐒𝐢 𝐭𝐮 𝐬𝐮𝐩𝐢𝐞𝐫𝐚𝐬 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚 𝐥𝐚 𝐁𝐢𝐛𝐥𝐢𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐢́...

Poco tiempo después, una explosión estremeció el lugar.

Una bomba cayó cerca de aquel joven y lo dejó gravemente herido.

Cuando me enteré, corrí para buscarlo.

Lo encontré agonizando.

Me acerqué a él y pude ver que todavía tenía aquella Biblia consigo.

Aquel joven sabía que estaba muriendo.

Con las pocas fuerzas que le quedaban, tomó la Biblia entre sus manos y me la entregó.

Y poco después murió.

El soldado hizo una pausa.

La mesa permaneció completamente en silencio.

Entonces continuó:

—Aquel día entendí lo que quería decirme cuando me dijo: «Si tu supieras lo que significa la Biblia para mí...»

Porque para mí había sido solamente un libro.

Pero para él...

era su esperanza.

Era su consuelo.

Era su paz.

Era la Palabra de Dios que sostenía su corazón cuando todo a su alrededor se estaba derrumbando.

Y las palabras que antes yo consideraba una pérdida de tiempo comenzaron a tener otro significado:

«No se turbe vuestro corazón...»

Ahora comprendía.

Aquel joven no estaba leyendo la Biblia simplemente para pasar el tiempo.

La estaba leyendo porque había encontrado en Cristo una paz que ninguna guerra podía quitarle.

Y mientras aquel soldado terminaba de contar la historia, levantó la Biblia que llevaba consigo y dijo:

—Desde aquel día, nunca volví a mirar este libro de la misma manera.

Porque finalmente comprendí que aquella Biblia que yo había despreciado...

era lo más precioso que aquel joven podía dejarme.

«Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.»
— Romanos 5:20

Donde abundó la guerra, sobreabundó la paz de Cristo. 🙏📖

Juventud Cristiana
-Emilio A. Luque

08/09/2026

LAS MARCAS DE CRISTO

Esta mañana fui a hacerme el certificado de buena conducta y, al terminar, todavía tenía los dedos manchados con tinta. Se los mostré a mi jefe como evidencia de que realmente había estado allí.

Aquellas pequeñas manchas me hicieron pensar en las palabras de Pablo:

“Porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.”
Gálatas 6:17 — RVR1960

Y pensé en Jesús...

Él también llevó marcas.

Sus manos fueron atravesadas.
Sus pies fueron heridos.
Su costado fue traspasado.
Su frente fue coronada de espinas.

Pero aquellas marcas no eran por sus pecados.

Eran por los nuestros.

Las marcas de Jesús son la evidencia eterna de su amor, de su sacrificio y de nuestra redención.

La tinta de mis dedos desaparecerá.
Las heridas de nuestras batallas algún día quedarán atrás.

Pero las marcas de Cristo permanecerán para siempre como testimonio de que Él nos amó hasta la cruz.

Por eso, no te avergüences de las cicatrices que quedaron después de atravesar una prueba con Dios.

Algunas marcas no hablan de derrota; hablan de una batalla en la que Dios te sostuvo.

Y que al mirar nuestra vida, otros puedan decir:

“Ahí hay alguien que ha estado con Jesús.”

— Emilio A. Luque

🎶 A LOS MÚSICOS QUE SIRVEN AL SEÑOR 🎶A cada hermano y hermana que, semana tras semana, toma un instrumento, levanta su v...
07/09/2026

🎶 A LOS MÚSICOS QUE SIRVEN AL SEÑOR 🎶

A cada hermano y hermana que, semana tras semana, toma un instrumento, levanta su voz y se pone al servicio de Dios: quiero animarte a seguir adelante.

Tal vez muchas veces nadie vea las horas de ensayo, el cansancio, las dificultades o el esfuerzo que hay detrás de cada himno. Pero recuerda algo: Dios sí lo ve.

La Palabra nos dice:

«“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.”
Colosenses 3:23»

No tocamos solamente para acompañar un culto.
No cantamos simplemente para llenar un espacio.
Servimos para exaltar el nombre de Dios y sentir su presencia en nuestros corazones.

Habrá días en los que tocar será fácil, y otros en los que tendremos que hacerlo con el corazón cansado. Habrá momentos de alegría y también momentos de lágrimas. Pero aun en medio de todo, Dios sigue siendo digno de nuestra alabanza.

David tomó su arpa y la puso al servicio del Señor. Los músicos del templo adoraban juntos y la gloria de Dios llenó la casa.

Por eso, querido músico: no te desanimes.

Si alguna vez sentís que tu esfuerzo pasa desapercibido, recuerda que Dios lo ve.

Si alguna vez tus manos se cansan, recuerda para quién estás tocando.

Si alguna vez tu voz tiembla, recuerda que Dios mira primero el corazón.

La iglesia no necesita solamente músicos talentosos. Necesita adoradores con un corazón rendido a Dios.

Que nuestros instrumentos sean para Su gloria.
Que nuestras voces anuncien Su grandeza.
Que nuestros ensayos sean una forma de servirle.
Y que cada canción nos lleve, primero a nosotros mismos, a los pies de Cristo.

Porque al final, no se trata de quién canta mejor, quién toca mejor o quién recibe más reconocimiento. Se trata de que Jesucristo sea exaltado.

🎵 “Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.”
Salmo 150:6

A todos los músicos que sirven con amor y humildad: gracias por perseverar, gracias por servir y gracias por usar el don que Dios les dio para bendecir a Su iglesia.

Sigan adorando. Sigan sirviendo. Sigan adelante.

Quizás muchos no vean lo que hacen en silencio, pero el Señor conoce cada nota, cada oración y cada sacrificio hecho por amor a Él. ❤️

— Emilio A. Luque

06/09/2026

Un Mensaje de aliento:
En base al Salmo 91

«Cuando el temor quiera rodear tu alma, recuerda dónde habitas: bajo la sombra del Altísimo. Allí donde el mundo ve peligro, la fe encuentra refugio; allí donde tiembla el corazón, Dios extiende sus alas. No temas, porque quien confía en el Omnipotente camina seguro aun en medio de la noche.»

— Juventud Cristiana

«Bajo la sombra del Altísimo, el temor pierde su voz y el alma encuentra refugio.»— Juventud Cristiana
06/09/2026

«Bajo la sombra del Altísimo, el temor pierde su voz y el alma encuentra refugio.»

— Juventud Cristiana

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