26/08/2026
Devocional: 26 DE AGOSTO
¿Por qué temer cuando Dios ya te ha otorgado, en Cristo, todo lo que necesitas para ser quien se supone debes ser y hacer lo que has sido llamado a realizar?
Creo que uno de los secretos más oscuros de la iglesia de Jesucristo es que muchas de las cosas que hacemos las hacemos por miedo y no por fe. El miedo aparece cuando me veo a mí mismo, evalúo mis recursos y concluyo que no tengo lo necesario para hacer lo que Dios me llama a hacer ni para enfrentar lo que debo enfrentar. El miedo en el creyente surge de su mala memoria. Si te olvidas quién es Dios, quién eres tú como Su hijo y lo que se te ha dado por Su gracia, entonces el miedo es tu respuesta automática.
Estoy profundamente persuadido de que la única solución al miedo… es el miedo. En otras palabras, el miedo solo puede ser derrotado por un miedo más grande. He aquí a lo que me refiero. Cuando el temor a Dios llena y controla tu corazón, te protege del miedo paralizador y debilitador hacia otras cosas. Es solamente cuando ves a Dios mucho más grande que cualquier cosa que podrías enfrentar en este mundo caído que tu corazón puede experimentar paz incluso cuando no entiendes lo que está sucediendo (y no tienes el poder para solucionarlo si lo quisieras).
Medita en estos pasajes:
• “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo” (Salmo 23:4 RV60).
• “El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?” (Salmo 27:1)
• “El temor del Señor conduce a la vida; da un sueño tranquilo y evita los problemas” (Proverbios 19:23).
• “Así que no temas, porque Yo estoy contigo; no te angusties, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con Mi diestra victoriosa” (Isaías 41:10).
• “Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores” (Salmo 34:4).
• “¡Dichoso el que siempre teme al Señor! Pero el obstinado caerá en la desgracia” (Proverbios 28:14).
¿Cómo puedes hacer para que el miedo vertical (temor a Dios) sobrepase y acalle al miedo horizontal (miedo a todo lo demás)? Primero, corre a Dios y ora para que Él te dé ojos que puedan ver y un corazón que recuerde Su gloria asombrosa. Después deja de meditar en tus problemas y medita en la gloria del Dios que se ha convertido en tu Padre que está siempre contigo. No, no debes intentar negar tus problemas, pero si dejas que sean el objeto de tu meditación, parecerán cada vez más grandes y tu miedo crecerá. Hoy enfrenta la realidad, pero medita en la gloria de Dios.
Para profundizar y ser alentado: Salmo 111