03/08/2020
1 Corintios 1
Cómo es Dios
V. 4-7 Dios derrama de su gracia a la iglesia de Corinto, los enriquece en toda palabra y ciencia, y los abunda con todos los dones.
Dios da y provee su gracia y bendición en abundancia. ¿Agradecemos por las abundantes riquezas y bendiciones de Dios? O ¿Estamos más conscientes de qué cosas Dios no nos dio?
Dios siempre nos da y nunca deja que nos falte nada de lo que realmente necesitamos. Hoy es un buen día para contar y recordar todas las bendiciones que Dios nos dio y agradecer. En especial, su infinita gracia.
V. 8 Jesucristo es quien nos sostiene hasta el final, y nos hace irreprensibles delante de Dios.
Jesús es quien nos sostiene. Muchas veces creemos estar parados delante de Dios por nuestra fuerza, pero quien está sosteniéndonos y haciendonos irreprensibles ante Dios, es Jesús.
V. 9 Dios es Fiel. Cumple con su palabra y sus promesas.
Dios nos llama a una comunión con Jesucristo. Así es. Dios nos llama para tener una relación con nosotros a través de Jesús. Meditemos hoy en este llamado e invitación. El Dios todopoderoso, infinito y creador del universo nos llama a tener una relación con El.
Enseñanzas:
V. 1-2 Pablo se describe a sí mismo como ¨Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios¨ y le escribe a la Iglesia de Corinto, describiéndolos como ¨Santificados en Cristo y llamados a ser santos¨
Pablo tenía un claro concepto de su identidad y la identidad de la Iglesia. La identidad de Pablo era la de apóstol por la voluntad de Dios. No por su propia elección ni por ser elegido por hombres, si no por Dios. Y en esa identidad está el hacer la voluntad de Dios.
Así mismo, Pablo reconoce la identidad de la Iglesia como ya santificada por Cristo y llamada a la santidad.
¿Cuál es nuestra identidad delante de Dios y del mundo? ¿Nuestra identidad está en Dios o en el mundo? ¿Somos definidos por Dios y su voluntad o por lo que el mundo dicta? Es importante saber quienes somos en Cristo. Cual es la identidad de nos dio Dios, y vivir por ella.
V. 10-16 Pablo escribe esta carta debido a los muchos problemas que existían en la iglesia. Uno de ellos era la división. Se estaban formando pequeños grupos que seguían a diferentes personas y discutían entre ellos evitando la unión verdadera en Cristo. Nosotros también, debemos ser cuidadosos para que en nuestras iglesias y vidas no haya división. Evaluemos nuestras relaciones con nuestros hermanos y reflexionemos si estamos causando alguna división sea con palabras, pensamientos o acciones, y evaluemos también si hay alguna división en nuestros corazones. Dios nos llama a la unión en Jesucristo.
V. 17 No olvidemos que nuestro llamado principal es el de predicar el evangelio. Muchas veces nos encontramos atareados de quehaceres en la iglesia y dejamos de lado la tarea más importante que es la de evangelizar.
V. 18-31 Conocer a Cristo no se da con conocimiento intelectual humano, si no por revelación del Espíritu. Muchas veces, cuando adquirimos conocimiento, nos enorgullecemos de haber podido ser capaces de entender lo que la Biblia nos dice, pero eso es porque no estamos reconociendo a Dios y tampoco nos estamos reconociendo a nosotros mismos. Dios eligió lo más necio y vil para salvar, es decir que nosotros somos esos necios y viles incapaces de entender, pero Dios, en su Gracia nos salva y nos hace entender. Si entendemos y si creemos es por la Gracia de Dios, no por mi mérito. No busquemos gloriarnos con conocimientos intelectuales, si no, que nuestra gloria esté en Jesucristo.