24/12/2025
Mientras el mundo corría ocupado, censos, preparativos, celebraciones, solo unos pocos esperaban con el corazón alerta. Simeón y Ana aguardaban ansiosamente al Ungido del Señor, el Mesías redentor. Y cuando finalmente lo vieron, reconocieron lo que todos los demás pasaron por alto: la consolación de Israel había llegado.
Hoy no es diferente. En medio de las luces, la música y las reuniones, ¿estamos realmente contemplando al Niño que nos fue dado? Jesús, Admirable, Consejero que entiende tus luchas, Dios Poderoso que venció en Su debilidad, Padre Eterno que se compadece de ti, Príncipe de Paz que reconcilió lo irreconciliabl, vino como regalo inmerecido del Padre.
Haz una pausa. Este no es un regalo que puedes ganar o merecer. Solo recibirlo con fe. Deja que Su gobierno crezca en ti cada día. Deja que Su pa (no la del mundo) reine en cada decisión. Y espera Su regreso con la misma expectativa de aquellos que velaban en el templo, anhelando ver al Mesías del Señor.
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Les deseamos una Feliz Navidad! ❤️