05/06/2026
Nuestro club, como su nombre lo indica, busca que entre todos podamos remar hacia la Luz. En un mundo que nos invita a vivir cada uno encerrado en su propio proyecto, en su propio interés, creemos que Jesús nos llama a caminar juntos, unidos por un mismo fin: buscar esa Luz que da sentido a nuestra vida.
En un mundo donde tantas veces reinan el egoísmo, la violencia y la indiferencia, queremos ser un club que luche por el amor, la solidaridad y el crecimiento integral de cada persona. Queremos aprender también del esfuerzo, de las dificultades y de las derrotas, sabiendo que cada experiencia puede ayudarnos a crecer.
Creemos que cada uno tiene mucho para aportar desde el lugar que le ha sido dado. En nuestro club, todos somos importantes.
Son importantes los chicos, cuando libremente deciden dar lo mejor de sí en cada entrenamiento; cuando ponen todo su empeño en cada corrida, en cada pase y en cada desafío; cuando escuchan, aprenden y se dejan guiar por quienes los acompañan.
Son importantes también los padres, cuando acompañan a sus hijos con paciencia y dedicación; cuando los acercan a los entrenamientos, los alientan a animarse a nuevos desafíos y celebran con alegría cada pequeño paso que van dando, descubriendo junto a ellos todo lo que son capaces de lograr.
Y son importantes los voluntarios, que entregan su tiempo, sus talentos y su corazón para que este sueño siga creciendo, ayudando a que cada chico pueda desarrollarse y encontrar su lugar en esta gran familia.
Queremos pedirte, Virgencita del Valle, vos que estuviste desde el primer momento acompañándonos, que nos des la fuerza para nunca dejar de remar. Que ningún cansancio nos robe la convicción de que siempre hay esperanza.
Recordanos siempre que tu Hijo venció a la muerte y que ninguna tormenta, por fuerte que sea, podrá derribar la esperanza hacia la cual marchamos.